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“¿Dónde está Javi? ¿Alguien lo ha visto?”

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Óscar Balderas / @oscarbalmen

(11 de febrero, 2014).- Sin él, Nansi no puede dormir, comer o reír. Dice que hay hermanos que, en realidad, son más que eso y Javier Cisneros Torres era, además de familia, su mejor amigo y su maestro. Que desde las 23:50 horas del viernes 18 de octubre de 2013, su vida quedó en pausa porque le avisaron que alguien lo había secuestrado en la comunidad de Tala en Jalisco.

Desde entonces, Nansi se ha dado a la tarea de buscarlo. Es lo menos que puede hacer, asegura, por alguien que habría hecho lo mismo por ella. Se le van días, noches, semanas, ya van meses sin una respuesta. Una pregunta en el aire que no la deja vivir:

“¿Dónde está Javi? ¿Alguien lo ha visto?”

A grandes rasgos, Nansi, cuéntame ¿cómo, cuándo y dónde desapareció Javi?

El 18 de octubre del 2013 un vecino y conocido de la familia llegó a la casa donde vivía Javi junto con nuestra madre. Javi salió de la casa después de ponerse una sudadera color gris de la marca Makaveli con la imagen del rapero Tupac Shakur. Los dos se dirigieron a la casa de Pedro Damián Rodríguez Huerta y ya no supimos nada.

¿A qué se dedicaba Javi? ¿Tenía esposa, hijos? ¿Algún dependiente económico?

Javi trabajaba en el ingenio de Tala y en sus tiempos libres tatuaba. Tenía aproximadamente 5 años separado de su esposa, con la cual tiene una niña que cumplirá 8 años en abril de 2014. En parte, mi madre también dependía económicamente de él.

¿Qué estabas haciendo cuando te dieron la noticia?

Yo recibí la llamada de mi otro hermano a las 00:02 horas en Los Angeles, California, donde yo estaba. En Jalisco ya eran las 02:02 horas del sábado 19 de octubre. Iba camino a casa cuando sonó el teléfono, lo que fue raro porque él no se comunica mucho y menos después de las 22:00 horas. Pensé que tenía problemas con su esposa.

Viajaba en el tren que me llevaría a mi casa, y cuando hablé con mi hermano pregunté si estaba todo bien entre él y su esposa porque se me hacía muy rara su repentina llamada. Él me dijo que le llamara cuando llegara a casa. Llegué y le dije “estoy tan cansada que me voy a tomar un trago para dormir”. Él me dijo que sería buena idea, que también le gustaría tomar uno.

Tomé un Smirnoff porque no había cervezas. Entré a mi cuarto  y mi hermano me preguntó si ya estaba en casa, a lo cual le conteste que sí. En ese instante me dijo “se llevaron a Javi” y yo le pregunté que quién se lo había llevado y él me dijo que lo habían secuestrado… y me volví loca  y le gritaba a mi hermano que por qué chingados él estaba todavía fuera del país y no en México con la familia. Le pregunté por qué no me habían llamado antes, por qué se esperaron tanto para decirme y me contestó que era porque ellos sabían la reacción que tuve cuando me enteré de la muerte de nuestro padre. Ellos sabían que esa ocasión había salido corriendo de mi trabajo, y como estaba lloviendo me resbalé porque usaba zapatos de tacón, pero corrí bajo la lluvia hasta llegar a mi departamento como a media hora de mi trabajo.

Ellos saben la relación tan especial que yo y Javi tenemos y no sabían cómo decirme. Entraba y salía de mi cuarto desesperada pensando en nuestra madre y en Javi. Hice decenas de llamadas a mi tía, pero era tan tarde que no contestaban el teléfono. Sin pensar desperté a mi compañero de casa y su novia para que me hicieran el favor de llevarme a la casa de mi tía que está a 45 minutos de mi casa. Llegué a la casa de mi tía, pero ya estaba desesperada, loca, conmigo había llevado sólo mi mochila y había agarrado algunas prendas al azar porque la verdad no me interesaba nada, solo estar al lado de mi familia.

El camino hacia Jalisco fue el más difícil que alguna vez había hecho; quería estar al lado de mi madre pero tenía miedo de su reacción. Tenía miedo de hacerme pedacitos y no ser esa persona fuerte que todo el tiempo he sido. Y me puse a llorar, lloré como nunca lo había hecho, con sentimiento, bañada en lágrimas, sin poder parar porque mi cuerpo no me lo permitía.

Una mujer que estaba sentada a un lado me dio un pañuelo y me dijo “llora, el hablar y el llorar ayudan”. Nunca antes había sentido tanto dolor en mi corazón.

¿Cuáles fueron los primeros movimientos de la familia para encontrarle?

Los primeros movimientos de mi familia fueron ponerse en contacto con la policía municipal y se cooperó con ellos; yo misma les entregué la contraseña del Facebook de Javi.

Cuando llegué al país tomé el caso en mi manos para que mi mamá no se estresara más de lo que ya estaba, porque ella está enferma y me autorizó a tomar las decisiones que yo creo son las correctas.

¿Han tenido comunicación con los plagiarios?

No, no hemos tenido ninguna clase de comunicación con nadie; solamente con unas sujetos que pedían rescate, pero resultó una extorsión.

¿Qué información les han dado las autoridades?

Muy poca información se nos ha dado a la familia, e incluso después de decenas de quejas sobre el mal servicio, la negligencia, el desinterés, tortugueo del Ministerio Publico del municipio de Tala, Jalisco, se tuvo que dar una declaración al MP y fotografías por segunda vez porque se había perdido el expediente. Después de dos meses todavía esperábamos que los peritos acudieran a levantar evidencia.

Pensé que nunca en mi vida había tenido que trabajar con personas tan negligentes. Entiendo que tienen muchos casos, pero es necesario tomar las cosas más en serio porque se trata de la vida de personas. Estoy muy decepcionada de las autoridades porque están desinteresadas en buscar a nuestros desaparecidos… pero si me tengo que quejar de ellos con sus superioras para que me atiendan, lo voy a hacer. Me parece injusto que si son servidores públicos no sirvan al público que los necesita.

¿Cómo recuerdas a tu hermano?

Javi, ¿qué puedo decir? Puedo pasarme horas, días hablando de él: el hombre más honesto, querendón, fuerte, con muchísimo talento, carismático, enamorado de la mujer, el hombre con un corazón gigantesco. Un loco comediante –muchas veces le dije que debería ser comediante porque se carga una imaginación chistosísima– que te mantenía con la sonrisa de oreja a oreja. Es tatuador, aprendió a tatuar solito, sin instrucción, sólo viendo como lo hacían los demás, siempre impresionante. La persona a quien le entregué la mitad de mi corazón el día que nació. Mi héroe, el hombre que más quiero y querré en la vida. La razón por la que sonrío. Es la persona más positiva, trabajadora y luchona que conozco.

Nunca me juzgó por mis decisiones arrebatadas que tomé muchas veces. El amigo de amigos, la persona con la que contaré por el resto de mi vida. Nunca he sido fan de ser cariñosa o amorosa porque crecí muy rápido, pero él sacaba todo eso en mí, como si fuera mi propio hijo. Lo amo sobre todas las cosas en el mundo porque nunca fue necesario decirle lo que sentía porque él me conoce mejor que hasta mi madre.

¿Qué efectos ha tenido la desaparición de tu hermano en tu familia?

Es lo más difícil que mi familia ha tenido que pasar: no poder dormir, enojarme fácilmente, no poder comer, renegar por lo que le pasó a Javi… la injusticia y coraje de ver lo que pasa a diario sin poder hacer nada. El alejamiento de muchos familiares y amigos que actúan como que no nos conocen. La desconfianza con todos los que se nos acercan. El enojo que causa la felicidad y las sonrisas ajenas… es muy difícil vivir de esa manera. Pierdes la confianza hasta con las personas.

¿Cómo piensas su regreso?

El encontrarlo me haría la mujer más feliz del mundo. Significaría que todo lo que he estado haciendo no ha fallado, porque no sé vivir sin él. Javi es mi amigo del alma, es mi gran amigo. En cambio, el no encontrarlo me dolería mucho, pero nunca perdería las fuerzas de buscarlo. Ése es mi objetivo de hoy en adelante: todo lo demás no es de importancia. Sé que soy egoísta al pensar de esa manera, pero no puedo descansar hasta que lo encuentre. Mi cuerpo no lo permite.

¿Cuál es tu presentimiento sobre el caso?

Espero que las autoridades lo encuentren, que encuentren a nuestros desaparecidos porque no sé si tenga las fuerzas para soportar tanta negligencia. Tengo miedo de que guarden la carpeta de Javi en un archivo y se olvide, porque no lo podría soportar. En mi corazón presiento que él está vivo, porque es el hombre más fuerte que he conocido y tengo la esperanza de volverlo a ver. No me quiero morir sin encontrarlo, no quiero, no puedo.

En tu vida, tu experiencia, ¿cómo ha sido convivir con este delito?

Es la desesperación de no tener el control, de no saber dónde buscarlo, de no saber con quién pelear, a quién reclamarle, el no saber dónde está, el pensar si come o no come, si tiene frío, si tiene miedo, si necesita un abrazo, si tiene sed, si acaso extraña su cama, su perro, a su bebé, a nuestra madre, si le hacen daño, si lo torturan… yo me despierto en mi cama junto a mi madre, desespera saber que yo tengo la libertad de comer, de tomar la ducha, de dormir, el tener esa libertad me molesta. Me parece injusto de que yo estoy bien mientras yo no sé en qué situación se encuentra él, y el no poder ayudarlo, encontrarlo y decirle lo tanto que me hace falta.

Vivo buscando su huella, su sombra, su caricia. Nunca en mi vida me imaginé lo difícil que es vivir con este delito. Es algo que nunca se superará, me imagino que nunca volveré a ser la misma mujer que era antes del incidente. Nada podría ayudarme… sólo el encontrarlo.

¿Qué sucede en Tala con las desapariciones forzadas?

Las desapariciones forzadas en Tala se olvidan. Mi experiencia personal con las autoridades y con los pueblerinos es decepcionante porque parecen vivir en un sueño y piensan que no les pasará a ellos, que no es importante porque esto sólo les pasa a personas malas y que se merecen estar desaparecidas. De toda la gente desconfío, hasta de la persona más cercana. No se puede vivir así. Sin saber. Sin él.

¿Qué señas particulares tiene Javi ara que pudiera ser localizado por alguien?

Francisco Javier Cisneros Torres, mi hermano Javi, tiene 30 años de edad, tez morena, estatura de 1.72 metros, pesa unos 63 kilogramos. Tiene el cabello color negro, ojos almendrados grandes, nariz angular y labios delgados. Tiene amputados los dedos índice, medio y anular por un accidente en el cual se trituró los dedos. Javi tiene un tatuaje en el cuello que dice “Bitches ain’t shit” y tiene en cada hombro la cabeza de una serpiente emplumada en color negro.

En el pecho del lado izquierdo tiene la huella de la mano derecha de su hija, en el abdomen tiene “WLA” en color negro, en el brazo derecho tiene tres cabezas de calaveras enredadas de espinas en color negro, en el brazo izquierdo tiene la imagen de la Virgen de  Guadalupe en color negro y el manto está pintado a colores. Debajo de ella está la imagen de su hija bebé en color negro. En los pezones tiene perforaciones así como en oídos, nariz y lengua. En el pene tiene un tatuaje. En la antepierna derecha tiene el escudo de la bandera mexicana con la frase “Hecho en México”, abajo de ese tatuaje tiene tres cartas de póquer con dados en negro.

¿Cómo comunicarse contigo en caso de que surja información?

Por medio de la página de Facebook Justice For Javi, por el correo electrónico justiceforjavi@gmail.com o por Twitter en @justiceforjavi.

También está mi mail, nansicisneros@gmail.com, o cualquiera de estos números, 001 562 320 4699 o 384 107 4261

¿Cómo piensas seguir buscándolo?

Como lo he estado haciendo ahora. Trato de pedir ayuda porque sé que alguien se va a interesar, porque no puedo dejar de buscarlo, es algo que nunca dejaré de hacer hasta encontrarlo. Me gustaría ir físicamente a buscarlo, pero no sé por dónde empezar.

Cada vez que salgo lo veo en la cara de todas las personas. Javi está en mi ser, es parte de mí y si tengo que insistir con todo mundo, contar su historia un millón de veces, lo haré porque sé que él estaría haciendo mucho más.

Me buscaría hasta bajo las piedras.

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