Los indicadores macroeconómicos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirman una evolución favorable para el país en lo que va del año. El Producto Interno Bruto (PIB) registró un avance del 1.9% a tasa anual con cifras desestacionalizadas, una décima por debajo de la estimación oportuna de 2.1% del instituto, lo cual no altera la tendencia de reactivación.
A la par del dinamismo productivo, la inflación general se ubicó en un moderado 3.26% anual durante la primera quincena de agosto, otorgando estabilidad al poder adquisitivo y certidumbre al mercado financiero.
A diferencia de periodos anteriores, el crecimiento del segundo trimestre destacó por su naturaleza distributiva, impactando de forma positiva a las tres divisiones de la actividad económica:
- Actividades primarias: El sector agropecuario lideró la aceleración con un incremento anual del 4.8%.
- Actividades terciarias: El comercio y los servicios mantuvieron su consistencia como motores económicos al avanzar un 2.3%.
- Actividades secundarias: El sector industrial mostró resiliencia al registrar un repunte del 0.9% anual.
Especialistas señalan que esta sincronía sectorial es una señal cualitativa favorable, ya que dibuja una expansión más equilibrada y disminuye la dependencia de un solo segmento.
Consistencia mensual y proyecciones al alza
La inercia económica se reflejó con claridad en el cierre del trimestre. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) subió un 1.7% anual en junio, impulsado por el sector servicios (+2.2%), las actividades primarias (+1.1%) y la industria (+0.8%). La precisión del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) para dicho mes quedó constatada al prever exactamente el 1.7% definitivo.
De cara al inicio del tercer trimestre, las proyecciones econométricas preliminares del IOAE anticipan un fortalecimiento en la velocidad de la economía mexicana, calculando una expansión anual del IGAE del 2.7% para el mes de julio.
Este avance estimado estaría respaldado por un crecimiento del 2.8% en los servicios y una aceleración sustancial del 1.8% en el sector industrial, lo que confirmaría un repunte en las cadenas de producción manufacturera y de la construcción en el mediano plazo.









