(26 de marzo, 2016).- “Gustavo Castro, testigo del homicidio de Berta Cáceres, se encuentra en riesgo permanente de perder la vida”, declaró la diputada Candelaria Ochoa, quien visitó al defensor de derechos humanos, y aseguró que el gobierno de Honduras no ha otorgado a Castro los beneficios de testigo y le ha negado el derecho de regresar a México, ni ha garantizado seguridad y libre tránsito.
La legisladora también comentó que a la fecha “no ha habido presión suficiente” de la Secretaría de Relaciones Exteriores para conseguir que Gustavo Castro retorne a México. “Es necesario que la Cámara de Diputados promueva vías para liberarlo y garantizar su regreso en absoluta tranquilidad”.
Candelaria Ochoa puntualizo que no existe voluntad del gobierno de Honduras para erradicar la impunidad relacionada a la violencia contra la defensa de los derechos humanos, sobre todo en los pueblos indígenas. A su vez desmintió también la participación del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, la FBI y la OEA en la investigación de la muerte de la líder indígena, versión que maneja el gobierno, pero que es falsa.
“En estas circunstancias, Gustavo Castro es el único testigo y es clave para la resolución del caso; sin embargo, la justicia hondureña no va al fondo del asesinato, sino ha hecho una serie de nudos gordianos: le dictaron una orden migratoria por 30 días; el sistema judicial de Honduras no le otorga los beneficios de testigo y la posibilidad de regreso al país. Su vida corre peligro. Por ejemplo, la abogada de Castro fue suspendida 15 días por pedir una copia de la declaración de Gustavo y por pedir la corrección de una fecha equivocada en una de sus declaraciones”, señaló la diputada.
Además, reclamó la participación de la autoridad mexicana, y exigió acciones más eficaces para resolver esta situación y apoyar los esfuerzos de la embajadora mexicana, Dolores Jiménez.


