(25 de abril, 2014).- Al margen de que en la actualidad México no cuenta con legislaciones que regulen o en su defecto prohíban la prostitución, la senadora del Partido Nueva Alianza (Panal), Mónica Arriola Gordillo envió una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo que plantea otorgar legalidad a los servicios de relaciones sexuales.
Publicada en la Gaceta del Senado de la República, la propuesta divulgada ayer establece que los pagos deberán realizarse siempre con dinero, que se garanticen las condiciones laborales de quienes ofrezcan el servicio, y que los clientes asuman obligaciones como “guardar consideración al sexoservidor”, es decir absteniéndose de todo mal trato de palabra o de obra; acordar un espacio higiénico, suficiente y con las condiciones que aseguren la vida y la salud”, establece el artículo 360 de los diez que se adicionaron a la ley.
En el caso de los sexoservidores, deberán hacerse responsables de evitar cualquier tipo de infección o enfermedad de transmisión sexual (ETS) utilizando medidas preventivas, y registrarse en la Dirección General de Registro de Sexo Servidores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para poder laborar.
De igual forma, deberán pasar periódicamente por un control epidemiológico de enfermedades infecciosas, ante los resultados de las pruebas, la Secretaria de Salud podrá aplicar las medidas necesarias con el propósito de evitar el contagio de enfermedades. Asimismo, en su periodo de trabajo deberán contar con una constancia que certifique ningún padecimiento de ETS u otros padecimientos infecciosos.
El artículo 363 prohibiría a personas con alguna enfermedad contagiosa o alguna de gravedad que pueda infectarse recibir el servicio sexual. De igual forma se prohíbe el ejercicio de la prostitución a los menores de edad, y como una actividad individual no se podrá realizar de manera subordinada, administrada o al mando de terceros, ya que se fija como.
Con el fin de establecer la legalidad del oficio, la senadora conocida por ser la hija de Elba Esther Gordillo, define la prostitución como: “el intercambio libre y consentido, entre personas mayores de edad, de relaciones sexuales mediante una remuneración cierta y en dinero (…) Si el intercambio carece de la voluntad y libre consentimiento de la persona que presta el servicio, o se compromete está empleando violencia, intimidación, engaño, o abusando de una situación de superioridad, de necesidad o vulnerabilidad del sexo servidor, se aplicarán las disposiciones penales correspondientes”.
Ya en 2007, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) presentó una iniciativa con características similares sin que pasara nada con ella; en aquel momento se responsabilizaba a quienes ofrecen el servicio de no mantener vínculos con menores de edad al momento de ejercer, así como usar preservativo y no establecerse en las calles.


