(18 de junio, 2014).- La mayoría de los mensajes en materia de seguridad de la actual administración utilizan como principal indicador el número de homicidios dolosos. Según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), desde 2011 se ha reportado una tendencia a la baja en ese delito. Sin embargo, la incidencia en secuestros, extorsión, robo, trata de personas, desapariciones involuntarias y tráfico de armas, no comparte los alentadores resultados.
A pesar del esfuerzo por parte del gobierno federal de señalar avances en el combate a la delincuencia, la inseguridad continúa siendo la principal problemática por resolver en diferentes localidades. Así lo señala el Observatorio Nacional Ciudadano por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad (ONC) en su Reporte sobre delitos de alto impacto correspondiente al pasado mes de abril.
Francisco Rivas, director general de la organización, explicó ayer en conferencia de prensa que el incremento de la incidencia delictiva ha propiciado una “normalización de la violencia”. Tan sólo en el mes de abril se cometieron 1 393 homicidios dolosos, 1 557 homicidios culposos, 139 secuestros, 622 extorsiones, 15 367 robos con violencia, 13 229 robos vehiculares, 8 472 robos a casas habitación y 5 758 robos a negocios.
El análisis comparativo de las cifras por entidad refleja que el 41.92% de las víctimas de homicidio doloso a nivel nacional se concentraron en cinco entidades: Estado de México, Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua y Michoacán.
Como se menciona en el documento, la elaboración de un diagnóstico objetivo dependerá en gran medida de contar con una perspectiva geográfica de la violencia. Por ello, resulta primordial que las instancias locales encargadas de la procuración de justicia proporcionen información certera.
En el anexo 2 del reporte se detalla cómo las estadísticas efectuadas por las procuradurías estatales son modificadas sin explicación alguna. En Veracruz, por ejemplo, las bases de datos fueron actualizadas el 16 de abril registrando un aumento de 182 casos de homicidio culposo, 299 de homicidios dolosos, 2 881 de robos con violencia, 1 775 de robos de vehículos, 1 347 de robos a casa habitación y 1 026 de robos a negocio; mientras que, reportaron 3 casos menos de secuestro y 209 de extorsión.
Dichas asimetrías se presentaron con mayor frecuencia en el Distrito Federal, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
La disparidad en los datos recabados también existe en relación al número de personas afectadas y los expedientes de investigación iniciados, de lo cual se deduce que por cada evento denunciado se privó de la vida a más de una persona. Las entidades que mostraron las mayores diferencias entre víctimas y averiguaciones previas fueron, nuevamente, el Estado de México y Tamaulipas.
El incremento que durante el primer trimestre del año se vivió en Tamaulipas resulta alarmante. De enero a marzo la entidad reportó que en promedio 70 personas fueron asesinadas por mes, para abril la cifra se elevó a 128.
Héctor Larios, coordinador del ONC, reiteró el llamado a las autoridades para que “pongan atención en estas cifras y redoblen sus esfuerzos por erradicar la violencia y las condiciones de inseguridad que privan en parte importante del territorio nacional”, ya que como se menciona en el texto, el contraste entre las declaraciones del Presidente y las notas informativas “parece indicar que el discurso público se encuentra desligado de la realidad, o por lo menos de los acontecimientos violentos a los que se enfrentan miles de mexicanos diariamente”.


