I.- Como en la Guardería ABC en Sonora donde la tía o prima de Margarita Zavala, todavía cónyuge del borracho de Calderón, se llevó una cuantiosa tajada y sobrevive en la total impunidad, los administradores, médicos y encargados de las guarderías se llevan jugosas ganancias sin invertir un centavo, desde que al IMSS se le ocurrió concesionarlas rumbo a la privatización del servicio. En el IMSS no hay suficiente personal ni medicinas. Ello ocasiona que los enfermos citados para dentro de dos o tres meses. Y los que requieren intervenciones quirúrgicas, hasta después de medio año. Y cientos de miles de derechohabientes tienen que esperar meses y años para que les resuelvan algún trámite administrativo; buscan emboscar el derecho a las pensiones y jubilaciones y sitiar el trámite de las afores. Y es el caso que ya sea por omisión o por comisión, se han estado cometido homicidios contra los niños.
II.- Ahora sucedió en una comunidad de Chiapas, donde el 9 de mayo vacunaron a 52 niños con vacunas que resultaron contaminadas y las cuales ya mataron a dos, mientas casi 30 están hospitalizados. La reacción se debió a una contaminación externa local ajena a la vacuna, indicó González Anaya en conferencia; y aunque le echen la culpa a un virus externo, este descuido ha causado el homicidio de dos niños y más de 30 fueron hospitalizados. Son niños pobres y por eso los funcionarios abusan y los usan como Conejillos de Indias para experimentar, al no revisar los medicamentos que han generado asesinatos con todas las agravantes y no hay responsables. El director José Antonio González se apersonó en el lugar de la tragedia y sin una investigación absolvió al IMSS chiapaneco, a los vendedores de la vacuna antihepatitis; y con dizque “garantizar” atención médica a los demás niños afectados, supone el peñista González que es suficiente. De los homicidios de Sonora a los de Chiapas, hay muy poca diferencia. Pero, el grado de maldad es idéntico.
III.- No habrá sanciones administrativas, ni civiles y menos penales. Es una vez más la historia de la impunidad y un capítulo más del abuso del poder del IMSS, donde los empleados de la élite de González han impuesto la mala administración que ha desembocado en el homicidios de estos niños; agregado al de mujeres embarazadas que no quieren atender… ¡porque no estén afiliadas! Esto se suma al drama de las familias de los niños asesinados en un fuego provocado –para distraer la atención de las raterías del desgobernador Bours– en la guardería ABC de Hermosillo, quienes no han dejado de insistir en deslindar responsabilidades contra el entonces desgobernador Robinson-Bours, el mismo Calderón por encubridor y el entonces director del IMSS: Juan Molinar Horcasitas –aunque a éste ya no será posible llevarlo al banquillo de los acusados, debido a que acaba de fallecer–.
Inclusive contra la Suprema Corte que no sancionó a nadie del cuerpo director de esa guardería. Allí en Sonora hay 74 niños con severas lesiones de por vida, tras el incendio. Y 49 homicidios de los que no pudieron salvarse.

