(27 de febrero, 2014).- “El Partido de la Revolución Democrática (PRD) surgió como alternativa del poder democrático, frente a los partidos nacionales impulsores del modelo neoliberal que ha beneficiado en extremo a una pequeña oligarquía en México”, señalaron en un comunicado, Lucio Borreguin González, de Izquierda Social; Gilberto Ensástiga Santiago, de Unidad Nacional de las Izquierdas; y Carlos Sotelo García, de Democracia Social.
Sin embargo, los mencionados reconocieron que el PRD vive la crisis más severa de sus 25 años de vida. Una de las hipótesis sobre esta situación afirma que el factor preponderante es la inferencia del poder presidencial y de gobernadores en el partido; esto, como consecuencia de una supuesta asociación con la presidencia, así como una línea política errónea por parte de la dirigencia.
En el comunicado se pide que la elección de los órganos colegiados de dirección política, incluyendo el de la presidencia a nivel nacional, deba ser por voto libre y secreto de todos los afiliados al PRD.
De esta forma, los perredistas indicaron que el proceso interno para renovar la dirección política del partido consiste en recuperar su autonomía ante el poder del régimen actual. Asimismo, puntualizaron que con el voto indirecto se apuesta por un partido burocrático, vertical y cada vez más lejano a su esencia social y militante.
“Los dirigentes no deben elegir dirigentes”, usaron como argumento para pedir que se cumpla la resolución del Congreso Nacional, en la cual, el Instituto Federal Electoral (O Instituto Nacional Electoral) sea quien organice las elecciones internas del PRD. Así, cualquier falta se tornaría en un delito federal y podría ser perseguido por las autoridades.
En conclusión, se reiteró el objetivo de recuperar la base militante del sol azteca, en la ejecución de sus derechos fundamentales de elegir y ser elegidos para integrar los órganos de dirección política.

