“Preferimos el sonido de la música al de las balas”, dijo Eyhem Ahmed.
(10 de febrero, 2014).- Jóvenes palestinos del campo de refugiados de Yarmouk, Damasco, interpretan canciones con la ayuda de un piano en medio de la destrucción para aliviar con su música el sufrimiento de sus vecinos.
“Preferimos el sonido de la música al de las balas. La música es un lenguaje universal que llega al alma sin necesidad de traducción”, dijo Eyhem Ahmed, pianista e integrante del grupo, citado por medios árabes.
Campamento “no oficial”, y uno de los barrios más importantes de la capital siria, Yarmouk, alberga al mayor número de refugiados palestinos en Siria. Aunque fue un lugar seguro durante décadas hoy es un infierno para sus habitantes, pues el campamento ha sido sitiado por grupos rebeldes islamitas y decenas de personas han muerto allí a causa de la falta de alimentos y medicinas. Además, los terroristas usan como escudo humano a civiles inocentes ante las fuerzas del gobierno sirio.


