En México, se vive “la crisis más grave de derechos humanos en la región en este momento, no hay ninguna duda”, aseveró Gastón Chillier, director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina (CELS).
“Durante las dictaduras en el cono sur, en Argentina, en Chile, la solidaridad internacional fue fundamental para confrontar las violaciones graves de los derechos humanos” aseveró, en entrevista con Aristegui CNN.
Recordó que en el país hay “casi 28 mil desaparecidos, más de 150 mil muertos, asesinatos, torturas sistemáticas, diagnósticos que no son inventados”.
Como los tres grandes casos que muestran esta crítica violencia por la que atraviesa el país, nombró la masacre en Tlatlaya, la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa y la represión en Nochixtlán. En los tres, la Policía Federal, el Ejército, la policía municipal y estatal, intervinieron.
Aseguró que el problema “no se trata de la falta de instituciones o de leyes sino de la falta de voluntad política” pues “hace falta más inteligencia que fuerza”.
“La militarización no sólo ha incrementado los niveles de violencia sino que no ha profesionalizado los mecanismos de investigación para combatir al narcotráfico”, aseguró.
“El problema es que en México no ha sido eficaz y ha tenido un costo enorme en violaciones a derechos humanos”,
Lamentó que en el país haya “mucha demagogia y pocas respuestas”, y que, en materia de drogas, continúe el “paradigma prohibicionista”, concluyó.


