Querétaro pide justicia, cientos de ciudadanos marcharon para exigirla a nombre de Athos y Tango, dos perritos de rescate y asistencia que fueron envenenados el pasado lunes 14 de junio en su domicilio.
Athos era un perro rescatista con reconocimiento internacional, y a quien José Andrés Juárez, coordinador estatal del Área de Socorros de la Cruz Roja define así:
“Athos iba a cumplir cinco años; nació en el 2016. Estuvo efectivamente en el sismo de 2017 apoyando conteo que tenemos es de siete perros solamente en México que tienen la certificación de estándares muy altos”, destacó.
El equipo de Coordinación de @cpcuaq se une a la pena que embarga a nuestro compañero y amigo Edgar Martínez por el sensible fallecimiento de #Athos y #Tango
Hacemos extensivas nuestras condolencias.@UAQmx@DraTereGasca pic.twitter.com/d9gsLNbz3W
— Protección Civil UAQ (@cpcuaq) June 15, 2021
Tango
Por otra parte, Tango era un perrito de asistencia emocional que fue abandonado por su familia y que Edgar Martínez, el manejador de ambos, adoptó y capacitó.
De acuerdo con el Código Penal del Estado de Querétaro, en su Artículo 246-D Bis, quienes maltraten a un animal, podrían recibir cárcel y una multa de hasta 62 mil 755 pesos.
De acuerdo con información de Uno TV, los manifestantes en cuestión exigieron justicia no sólo por Athos y Tango, sino también para los dos hijos de uno de los canes, Balam y Orly, que también fueron envenenados, pero que tienen esperanzas de salir adelante, así como por todos los animales que diariamente son agredidos sin consecuencias para los agresores.

