¿Estados Unidos precipita el “matrimonio por conveniencia” de China y Rusia?

- Anuncio -

(26 de marzo, 2014).- La manifiesta intención de Estados Unidos de aislar a Rusia por no haber aceptado pasivamente la instalación de un gobierno satélite en Ucrania y la estrategia anunciada tiempo atrás por Barack Obama para contener a China parecen acercar inevitablemente los intereses y necesidades vitales de la segunda –China– y octava –Rusia– economías más grandes del mundo, que además tienen el segundo y tercero presupuestos militares más elevados, después de Estados Unidos.

Un artículo publicado el domingo 20 en la versión online del semanario alemán Der Spiegel apunta en esta dirección, retomando notas publicadas en medios chinos y destacando la inminente firma de un nuevo tratado de colaboración político-militar con Rusia que reequilibraría las relaciones de fuerza tras la ruptura de las relaciones que el líder ruso Vladimir Putin venía tejiendo con Europa, en particular con la canciller alemana Angela Merkel.

El artículo muestra los indicios de un acercamiento entre Rusia y China en un editorial del Renmin Ribao (Diario del Pueblo), órgano del Comité Central del Partido Comunista chino, en el cual se sostiene que ante el  espíritu de la Guerra Fría que se cierne sobre Ucrania “el acercamiento estratégico entre China y Rusia se convierte en un ancla de estabilidad global”. También se cita al periódico chino Global Times, en el que se hace una afirmación tan fuerte como que “en comparación con Rusia y Putin, EE.UU. y Europa parecen tigres de papel”.

Aunque la colaboración sino-rusa no es nueva –usualmente votan juntos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tienen importantes contratos armamentísticos y un creciente comercio energético–, indudablemente se verá incentivada por la necesidad rusa de romper el aislamiento que se le intenta poner, sobre todo si Europa logra cumplir en una medida significativa su amenaza de prescindir de los energéticos rusos, por mucho la principal fuente de ingresos del país.

Un análisis del semanario británico The Economist sostiene que China buscaría un acercamiento con Rusia para frustrar los intentos de Estados Unidos de frenar su crecimiento. Aunque el artículo es enfático al apuntar que China no buscará un desafío frontal con EE.UU. por el alto grado de interconexión –y dependencia– de la nación asiática con la economía global, señala que Rusia se asustaría si China desafiara abiertamente a la nación norteamericana.

El análisis de The Economist fue publicado el 23 de octubre de 2013, poco antes de que comenzaran las protestas populares en Ucrania que llevarían a la situación actual de tensión entre Rusia y Occidente. Si la interpretación del semanario británico es correcta, el problema estaría ahora resuelto: Putin ha siso quien desafió de frente al bloque occidental y se ha puesto en una situación delicada que lo hará más proclive a atender los intereses chinos, que pasan ante todo por la consolidación de su primacía regional más que por un intento de supremacía global para el que está lejos de poseer la capacidad militar.

Sin embargo, el acercamiento sino-ruso podría no ser tan obvio. Consciente de la gravedad que tendría para la estrategia estadounidense una alianza profunda entre China y Rusia, Obama se reunió con el presidente chin Xi Jinping el lunes 24, apenas seis días después de la anexión formal de Crimea a Rusia. Antes de la reunión, el mandatario estadounidense expresó a los medios creer que “en última instancia, si trabajan juntos, China y Estados Unidos pueden ayudar a fortalecer el derecho internacional y el respeto a la soberanía de las naciones, y establecer el tipo de normas a nivel internacional que permiten que puedan prosperar todos los pueblos”.

Quizá haciéndose eco de la táctica de su gobierno, la agencia estadounidense de noticias Associated Press anotó en uno de sus cables que “la abstención de China [en la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que declaraba ilegal el referéndum de secesión de la península ucraniana de Crimea] sirvió para aislar diplomáticamente a Moscú a nivel internacional”, dando así la idea de que el régimen chino busca distanciarse de los conflictos que pudiera tener Rusia.

Apenas el sábado 22, Der Spiegel reveló nuevos informes  de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) filtrados por Edward Snowden que podrían dar más motivos a China para acrecentar su distancia de Estados Unidos. Según los documentos filtrados, desde 2009 los servicios de inteligencia de Estados Unidos comenzaron a espiar al gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, obteniendo acceso a listas de clientes, archivos de correo electrónico y códigos fuente de productos de la compañía.

El acceso a los códigos fuente implica la obtención de los secretos corporativos más sagrados de las compañías informáticas, por lo que Huawei protestó enérgicamente, pero además la NSA también espió de manera sistemática al gobierno chino. Así, aunque tanto China como Rusia tienen poderosos motivos para no buscar una confrontación abierta con Estados Unidos y sus satélites europeos, la agresiva política estadounidense parece empujarlos a optar entre converger o someterse a la pax americana.

Foto: Xinhua

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER