(08 de enero, 2015).- El miércoles pasado venció el plazo para la promulgación de la esperada ley general en materia de desaparición forzada, sin embargo y pese a que es un tema por el que México y Enrique Peña Nieto han sido señalados en el extranjero, la promulgación no ha llegado.
Organizaciones civiles, preocupadas por salvaguardar los derechos humanos señalaron que las políticas que emanan del ejecutivo como del legislativo parecen estar separadas de la gente ya que a la fecha no se escucha a las familias que padecen el sufrimiento del tener a un familiar extraviado.
El Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos, es un órgano creado por la sociedad civil con la finalidad de gestar acciones que ayuden a encontrar a los desaparecidos y Santiago Aguirre, del Centro Prodh, recordó que a este organismo cada vez se le suman colectivos familiares que no encuentran tranquilidad con el bajo accionar del gobierno.
“Desde el Centro Prodh nos sumamos a la exigencia de las víctimas de pensar en un plazo que sea suficiente y bastante para garantizar que su voz sea escuchada (…) pero que la ley se apruebe antes de que concluya este periodo legislativo, parecería lo razonable”, señaló.
Aguirre también recordó que la ley de desaparición y la ley contra la tortura fueron anunciadas el 27 de noviembre de 2014 en un decálogo presidencial en respuesta a la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.
“Lo cierto es que ha transcurrido en exceso el tiempo desde que fueron anunciadas estas reformas (…) esto nos habla de cómo la agenda de derechos humanos no es una prioridad para el Gobierno federal y los principales partidos políticos”, lamentó.
Por otra parte, José Antonio Guevara, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, sostuvo que la exigencia de participación de las víctimas fue lo que retrasó la presentación de la propuesta del Ejecutivo federal.
“Ahora el Congreso se tiene que dar el tiempo suficiente para escuchar a las víctimas sobre la iniciativa que presentó el Ejecutivo, porque lo que no hubo fue una retroalimentación”. Remató.


