La noche de ayer, la explosión de un polvorín en el municipio de Felipe Ángeles provocó la muerte de seis personas y afectaciones a otras nueve.
Las autoridades estatales señalaron que el polvorín era ilegal, ya que no contaba con permisos de la Secretaría de la Defensa Nacional.
El gobernador Luis Miguel Barbosa señaló que el local no contaba con autorización y funcionaba en la clandestinidad.
Mientras que la Secretaría de Salud detalló que dos de los heridos fueron hospitalizados.
Se trata de una menor de 13 años que sufrió quemaduras de segundo grado y una joven de 16 años que ahora se encuentra en un hospital privado.
Esta es la segunda explosión en el estado, luego de la que ocurrió el domingo en el municipio de Juan C. Bonilla.
En esa ocasión una persona perdió la vida y otras seis resultaron heridas.
Con información de El Universal.


