Este jueves, cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), revelaron que México registró en el mes de mayo un nivel de exportaciones de productos por un valor de 40 mil 269 millones de dólares. Se trata un monto sin precedentes para un mes.
La información oportuna de comercio exterior de mayo de 2019 indica un superávit comercial de 1,031 millones de dólares, saldo que se compara con el déficit de (-)1,552 millones de dólares en el mismo mes de 2018. #BalanzaComercial #ComunicadoINEGI https://t.co/qJqkyH3fjK pic.twitter.com/tadHpcasUO
— INEGI (@INEGI_INFORMA) 27 de junio de 2019
¿Cómo ocurrió?
Esto ocurrió gracias al alza interanual de 6.7% impulsadas por el sector automotriz. El instituto explicó que ventas externas automotrices escalaron a una tasa anual de 16%, su mejor desempeño en los últimos siete meses.

Además, detalló el INEGI:
“La información oportuna de comercio exterior de mayo de 2019 indica un superávit comercial de 1,031 millones de dólares, saldo que se compara con el déficit de (-)1,552 millones de dólares en el mismo mes de 2018”, explicó.
Las exportaciones de productos manufacturados en mayo de 2019 alcanzaron 36,975 millones de dólares, lo que representó un alza de 8% a tasa anual. Los ascensos más importantes se observaron en las exportaciones de productos automotrices (16%), de maquinaria y equipo especial para industrias diversas (11.9%), de alimentos, bebidas y tabaco (10.7%) y de equipo profesional y científico (5.7%).
A su vez, el incremento anual en las exportaciones de productos automotrices se derivó de la combinación de una variación de 19.8% en las ventas canalizadas.
Pero, ¿por qué es importante exportar?
La exportación beneficia las finanzas de un país en nivel macroeconómico; exportar bienes y servicios resulta positivo para la balanza comercial, cuenta corriente y de pagos de cualquier país.

Es una fuente de demanda para la producción doméstica de bienes y multiplica el producto y los ingresos de la economía en general y de los agentes económicos participantes en particular.
Permite diversificar riesgos frente a mercados internos inestables y amortiguar los efectos de problemas macroeconómicos; promueven la operación con economías a escala, de tal forma que se aprovechen mejor las instalaciones existentes y se tenga un nivel de producción que implique menores costos unitarios.


