(29 de abril, 2016).- Dentro del marco de los festejos del día del niño y de la niña en México existen problemas de pobreza tan fuertes como para repensar el festejo ya que la población de menores de entre dos y cinco años de edad es la que más sufre de pobreza, pues 55.2 por ciento está en esa condición y 13.1 por ciento vive en pobreza extrema.
Las cifras anteriores se pueden ver en el informe Pobreza y derechos sociales de niños y adolescentes 2014, que elaboraron el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Los niños de este rango de edad enfrentan mayor rezago educativo, ya que asciende a 26.2 por ciento, mientras en el promedio general de menores y adolescentes es de 18.7 por ciento. Esto es así porque en el nivel prescolar no hay oferta suficiente y en muchos hogares tampoco los llevan a la escuela, indica el informe. La carencia de seguridad social afecta a 62.6 por ciento.
De los 39.2 millones de niños y adolescentes que viven en México, al menos 21 millones enfrentan pobreza, y 5 millones más están en miseria extrema, señaló Crowley, quien calificó las condiciones socioeconómicas como uno de los “focos rojos” que enfrenta el país para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de la infancia, pues “más de 50 por ciento de todos los niños enfrentan pobreza”.
El ex coordinador del sistema alimentario mexicano, Cassio Luiselli considera que el programa Prospera (antes Oportunidades) “no ha logrado, ni de lejos, remontar pobreza.”
En entrevista para el periódico La Jornada, el experto consideró que las instituciones gubernamentales como la Sagarpa y Sedesol tiene que trabajar coordinadas para mejorar los índices de pobreza alimenticia.
“Se deben alinear las políticas sociales con las de producción: está claramente acreditado que programas como Pronasol, Progresa, Oportunidades y ahora Prospera pueden ser condición necesaria para combatir la pobreza, pero no han logrado, ni de lejos, remontarla”, dijo.


