- El reclamo coincidió con una protesta frente a la Cámara de Diputados, en la que participaron sindicatos mineros, telefonistas, ferrocarrileros y trabajadores del sector salud.
Integrantes del Frente Nacional por las 40 Horas, conformado por sindicatos, colectivos de trabajadores y activistas, manifestaron su enojo por la suspensión de la iniciativa para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Denunciaron que, a pesar de los compromisos públicos, el Congreso no ha avanzado en la discusión, lo que consideran una traición a los derechos obreros.
El descontento escaló cuando el Frente anunció que interpuso un amparo para forzar la reactivación del debate legislativo.
“Es falso que las 40 horas perjudiquen la productividad; otros países ya funcionan con esta jornada”, declararon sus representantes.
El reclamo coincidió con una protesta frente a la Cámara de Diputados, en la que participaron sindicatos mineros, telefonistas, ferrocarrileros y trabajadores del sector salud. Con pancartas como “Semana laboral de 40 horas ya” y “Por un trabajo digno y vida plena”, exigieron no sólo la reducción de horas, sino mejoras laborales más amplias: aumento del aguinaldo, licencia de paternidad extendida e inclusión de personas adultas mayores.
Para el Frente, el planteamiento original —introducido hace años por la entonces diputada Susana Prieto Terrazas— representa una promesa incumplida, convertida en frase de campaña. Aunado a ello, critican que los foros de consulta organizados por el gobierno no hayan tenido alcance real ni inclusión de la base trabajadora.
En una reunión reciente, el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, reiteró que la reducción se dará “de forma gradual y consensuada”, con la meta de alcanzar las 40 horas para enero de 2030, según un compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, líderes del Frente y trabajadores consideran esta promesa demasiado vaga y lenta.
Desde Baja California, representantes del Frente también han criticado la postergación sistemática de la reforma: “No hay justificación para seguir aplazando algo que es urgente para la salud mental de la clase trabajadora”, declararon en una protesta reciente.
Los diputados afirman estar a la espera de una iniciativa oficial para comenzar el proceso legislativo, mientras los sindicatos amenazan con pasar de la presión pública al litigo si no ven acción concreta.
Para el Frente, no se trata solo de menos horas de trabajo: es una reivindicación de dignidad laboral que no está dispuesta a posponer más.


