(24 de mayo, 2016).- El gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN) “le apuesta a la asfixia de la CIDH”, declaró Emilio Álvarez, secretario ejecutivo del mecanismo, ya que México de ser el principal donante deja de pagar las cuotas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
“En lugar de verse como un ejercicio de derechos y de protección a víctimas, pareciera que hay gobiernos en la región que leen el escrutinio internacional como un ataque a los Gobiernos.
México puede decir, ‘pues dimos más’. Sí, le dieron al GIEI para trabajar una asistencia técnica solicitada por México, pero no le dieron a la CIDH (…) Es una especie de narrativa medio perversa, porque dicen que dan más dinero, pero el resultado es que la Comisión tiene menos”, detalló el secretario ejecutivo de la CIDH en entrevista con Reforma.
Este recorte por parte de México es un factor más que afecta a la CIDH, quien pasa por una grave crisis, y en julio podría derivar en la baja del 40 por ciento del personal, lo que afecta en el estudio y resolución de casos en materia de derechos humanos a nivel internacional, advirtió Álvarez, quien agregó que si es cierto que Estados Unidos es el mayor financiador de la institución, no firma las convenciones, mientras que los países latinoamericanos firman estos instrumentos pero no dan dinero.
Cabe recordar que la CIDH informó que las mil 164 denuncias recibidas en 2015, 849 son de México, lo que también demuestra la negativa de Peña ante la crisis de derechos humanos que enfrenta el país.
“En 2014, México le dio a la CIDH medio millón de dólares. En 2015 le dio al GIEI un millón 250 mil y este año dio 750 mil. De los 2 millones que le dio al GIEI, no fueron recursos para la Comisión, o sea la Comisión dejó de recibir medio millón de dólares”, detalló el secretario ejecutivo.
Por su parte el sociólogo Álvarez Icaza, aseguró para dicho medio que este recorte de donaciones para la CIDH es ” una narrativa muy agresiva, muy fuerte, en materia de derechos humanos, pero tienen una chequera muy pasiva y una contribución muy débil.


