Foto de portada: Recuerdan a 63 mujeres asesinadas en Guanajuato – Zona Franca
Foto del texto: Lucero – Periódico Correo
(25 de noviembre, 2013).- “En lo que va del año, alguna mujer ha sido asesinada con extrema violencia cada cinco días en Guanajuato”, denunció el pasado 12 de noviembre la diputada Érika Lorena Arroyo Bello. El día de ayer, el gobernador panista de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, firmó una iniciativa de reforma al Código Penal en el cual se busca elevar la pena al delito de feminicidio a 70 años de prisión.
De enero a octubre se registraron 63 homicidios de género en el estado de Guanajuato; en lo que va de noviembre, se registraron 4 más. Sin embargo, en comparación con el año 2012, éstos se elevaron, ya que el año pasado se registraron 54.
El clima de violencia tuvo como consecuencia la búsqueda de que se legisle en la materia. La propuesta presentada el día de ayer en la ceremonia por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres busca modificar los artículos 39 y 153- A del Código Penal, con lo cual las penas de feminicidio serán entre 30 y 60 años de prisión a menos que el delito sea concurrente, en este caso, la pena alcanzará los 70 años.
De los 67 asesinatos que se han presentado en Guanajuato, sólo 12 han sido tipificados como feminicidios por la Procuraduría General de Justicia del estado.
Verónica Cruz Sánchez, presidente del Centro Las Libres, organización defensora de derechos humanos, refirió a principios de mes que con más de 60 muertas en lo que va del 2013, Guanajuato ocupa uno de los primeros lugares en homicidios dolosos de mujeres, por arriba ya del Estado de México, que registra 56 y Chihuahua con 38, además de apuntar el día de ayer que, de los 67 feminicidios, el 70 por ciento se encuentra impune.
Junto con Ángeles López, directora del Centro Victoria Diez, Verónica Cruz coincidió en que la ineficacia jurídica por parte de la Procuraduría y la ausencia en el cumplimiento de protocolos de perspectiva de género, de tratados y de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, han fomentado los feminicidios y su consecuente injusticia.
La violencia de género en Guanajuato no sólo se refleja en los feminicidios, también en impunidad y posturas de ultra derecha en contra del aborto.
Cabe recordar a María de la Luz Salcedo Palacios, conocida por el “caso Lucero”, quien interpuso un amparo ante instancias federales que fue admitido por el Juzgado Primero de Distrito en el estado de Guanajuato, en el cual denunció a Miguel Ángel Jasso Manríquez por golpear a la joven cuando ésta se negó a tener relaciones sexuales con él.
Miguel Ángel Jasso, agresor confeso, alcanzó fianza. El Gobernador Miguel Márquez culpó al Poder Judicial de Guanajuato de que Jasso estuviera en libertad.
Otro caso extraordinario es el de Lourdes Cásares Espinoza, quien el pasado 14 de noviembre fue designada –paradójicamente– como la primera presidente ciudadana del Consejo Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, sin embargo, en su historial se encuentran quemas de libro de texto gratuito que hablan de sexualidad y un activismo constante contra el aborto, incluso, contra el uso del condón al calificarlo de “mito de sexo seguro”.
“Se requieren políticas públicas para terminar con esta violencia que en los últimos diez años ha cobrado la vida de 500 mujeres, la mayoría a manos de sus parejas sentimentales”, indicó Cruz Sánchez, y es que Guanajuato actualmente, es un territorio contra las mujeres.



