Jonathan Pérez I. / @jonapolifonia
(02 de diciembre, 2013).- Luego de que se diera a conocer el Índice de Paz 2013 elaborado por el think tank australiano, Institute for Economics & Peace (IEP), que puntualiza que en los últimos 10 años, el país experimentó un marcado incremento de violencia directa, que implicó una reducción de 27% en su situación de paz. Y en donde se señala a los estados de Morelos, Guerrero, Sinaloa, Chihuahua y Quintana Roo como los menos pacíficos.
La analista y consultora en política internacional, Arlene Ramírez, aseguró que con este tipo de índices, a partir del índice de desarrollo humano, “hablan de seguridad como concepto integral, en que el gobierno es responsable, pero también garante de ofrecer servicios que permitan a la población tener un índice de desarrollo óptimo y de desarrollo constante”.
En entrevista telefónica, Arlene Ramírez, quien también es profesora del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca, consideró que para que el gobierno pueda asegurar el proceso de pacificación en México, hay tres estados clave para esta tarea: Guerrero, Michoacán y Sinaloa.
Cabe señalar que el costo directo de la violencia para la economía mexicana es de 3.8 por ciento del PIB, mientras que el indirecto es de 12 por ciento, destacando que sin hechos violentos podría mejorar la economía hasta en 27 por ciento.
“No solamente gasto en términos militares y desplazamiento de tropas y de contención, sino que también implica, por ejemplo, los costos en seguridad social, a partir de la movilidad y el desplazamiento de las diferentes regiones”, concluyó.


