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Hipocresía de la industria tabacalera en EE. UU. perjudica a niños pobres #Video

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(16 de mayo, 2014).- La necesidad de dinero para apoyar los gastos familiares, comprar útiles o artículos de primera necesidad, ha provocado que en el sureste de los Estados Unidos (EE. UU.) los campos de cultivo de tabaco empleen a menores de edad, con el riesgo que supone la exposición a sustancias toxicas que en gran número de casos deriva en problemas cerebrales, de reproducción y otras enfermedades mortales.

A pesar de que en EE. UU. existen leyes impiden la venta de productos a base de tabaco a los niños por los efectos nocivos de la nicotina, no hay legislaciones que frenen su exposición al químico en los campos de tabaco, una práctica bastante común en el país vecino durante el verano, pero que de a poco perjudica el cerebro y cuerpo de los infantes aún en desarrollo.

Un trabajo publicado ayer por la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), a cargo de la investigadora estadunidense Margaret Wurth, expone las difíciles circunstancias vividas en las plantaciones norteamericanas de tabaco, donde los niños trabajadores son parte de cifras inexactas y difíciles de obtener.

Basado en 141 entrevistas a menores realizadas en 2013, dentro de las granjas de tabaco en los estados de  Carolina del Norte , Kentucky, Tennessee y Virginia, donde se produce cerca del 90 por ciento de la planta de EE. UU. la investigación da cuenta de diversas historias con dos elementos similares: Sufrimiento y enfermedad. Una de ellas es la de Grace, una niña de 15 años que absorbe constantemente nicotina a través de su piel durante su jornada laboral de 12 horas, por lo cual se enfermó desde el primer día.

“Me empezó a doler el estómago, sentí ganas de vomitar, después me dolió la cabeza”, fueron los síntomas que ella describió, propios de la  intoxicación aguda por nicotina, enfermedad provocada por la sobreexposición a la nicotina ya sea por ingesta o contacto con la piel, también conocida como enfermedad del tabaco verde.  Al igual que Grace –cuyo nombre fue cambiado por seguridad- la mayoría de los niños entrevistados adquirieron la enfermedad en el cumplimiento de su labor.

No conformes con soportar el azote del calor encima, los niños entrevistados, quienes a la semana trabajan de 50 a 60 horas, están expuestos a los pesticidas rociados sobre los campos que picazón en los ojos y les quema la piel. De igual forma, como pudo corroborar la investigadora, se exponen a perder algún miembro del cuerpo como piernas, manos o dedos con las hachas que utilizan para cortar las plantas o las maquinas podadoras, debido a que no cuentan con protección alguna.

La ley norteamericana es clara cuando indica que los menores no pueden trabajar hasta los 14 años, los límites de horas laborales, así como las funciones que pueden desempeñar, sin embargo, esto no aplica para el trabajo agrícola, sector que con el permiso de los tutores permite a un niño de 12 años ser contratado legalmente por “N” número de horas, sin algún tipo de seguridad especial.

La producción de tabaco generada en los campos norteamericanos es aprovechada por grandes tabacaleras internacionales como: Altria Group (matriz de Philip Morris EE.UU.), British American Tobacco , China National Tobacco , Imperial Tobacco Group , Japan Tobacco Group , Lorillard , Philip Morris International y Reynolds American, la cuales a pesar de mostrarse preocupadas ante HRW por las condiciones con que laboran los menores, no ofrecen protección alguna con sus políticas, e incluso en otros países son participes de menores niveles de protección.

Por último, la ONG internacional hace un llamado a las tabacaleras a que no promuevan la compra de suministros en campos que  lucran con el trabajo infantil, y por otro lado apoyar el empleo alternativo y las opciones educativas; y al Congreso norteamericano para promulgar leyes que impidan a los campos no sólo del sureste de EE. UU. Contratar niños, sino de todo el país.

Foto y video: HRW

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