(13 de mayo, 2014).- Los gobiernos de las entidades de Morelos, Puebla y Tlaxcala han hecho caso omiso de las denuncias de ejidatarios, habitantes y activistas de la región, han ignorado las afectaciones en sus costumbres y formas de sustento económico, tampoco han considerado el riesgo ambiental que implica el megaproyecto, Plan Integral Morelos, como tampoco respondieron a la carta que intelectuales mexicanos y extranjeros firmaron en la que condenaron la “espiral de violencia que incluye una serie de hostigamientos, amenazas, aprehensiones arbitrarias de luchadores sociales y dirigentes de movimientos campesinos” que se oponen al PIM y al Libramiento Poniente.
Es la represión la única respuesta que han obtenido las y los ciudadanos afectados, tal como lo denuncian las personas entrevistadas para este reportaje. Los testimonios de varios involucrados señalan que la estrategia de las autoridades ha sido el engaño, la falta de información y diálogo, así como las detenciones de los activistas y ejidatarios que se oponen a la construcción del PIM.
José Ortega Rendón, abuelo originario de Huexca, municipio de Yacapixtla, Morelos, afirma que en mayo de 2012 la gente de esta comunidad se opuso a la construcción de la Termoeléctrica que hoy está prácticamente concluida. “Primero nos engañaron, pusieron una manta de que construirían una planta de luz, después ya vimos que estaban haciendo una termoeléctrica, nunca tuvieron los permisos de trabajo sólo se metieron así, a la mala”, indica en entrevista para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO
Con sus acuosos ojos color obsidiana enfocados en el camino, José describe el impacto ambiental del proyecto: “van a dañar las tierras con las lluvias ácidas, van a dañar toda el agua, van a acabar con la flora y fauna de la barranca de Tezotitlán”, la cual se ubica a unos metros de su comunidad, donde se prevé que verterán los deshechos del gas cloro condensado producto de la evaporación de los millones de litros de agua que ocupará la termoeléctrica. Estos efectos, se suman a la contaminación del aire por los gases que generará el funcionamiento de la central eléctrica.
“¿Por qué la están poniendo aquí? No lo sabemos. Si es tierra de cultivo”, pregunta Teresa Castellanos Ruiz, integrante de la organización Huexca en Resistencia en Defensa del Agua y la Tierra. “Ellos lo que quieren es terminar con
nuestros cultivos, Graco Ramírez, [gobernador del estado] dice que aquí no se da nada y que nada reverdece y hemos visto que después de que cortaron el sorgo reverdeció”.
Sergio Ortiz, agricultor de Tenextepango, municipio de Ayala, coincide con Teresa. Como ella, señala que Graco Ramírez no conoce la entidad que gobierna o simplemente no le interesa, sólo así se explica que haya decidido instalar este megaproyecto transnacional en el oriente de la misma. “Graco tiene estadísticas de la importancia de la agricultura, pero no le importan los argumentos y el tipo de vida que tenga la gente y dice que estas no son buenas tierras” para el cultivo.
“Ese tipo de expresiones denotan burla, ignorancia, insensibilidad; esa es la posición del gobierno. Lo que declaró el secretario de Gobierno [José Messeguer Guillén] fue: El gasoducto va. No hay nada de respeto”, expresa Sergio en una cálida noche mientras nos atajamos de una intensa lluvia en el cobertizo de su casa llena de plantas, en la comunidad de Tenextepango.
Unas horas antes, Teresa, originaria de Huexca, aclaraba que el gobierno de Morelos quiere que todo el territorio “se haga industrial, pero Graco no se pone a pensar en toda la contaminación que viene, va a ser una pérdida para nosotros los mexicanos, porque no sólo somos los de Morelos, somos todos los mexicanos que venimos ya en decadencia. Se está perdiendo todo, se va a perder la agricultura, se va a perder la ganadería, se va perder nuestra agua, se va a perder nuestro aire, porque el aire va a venir contaminadísimo”.
La Manifestación del Impacto Ambiental señala que las emisiones al aire por las plantas de ciclos combinados consisten en óxidos de nitrógeno (NOx), bióxido de carbono (CO2), bióxido de azufre (SO2), las torres de enfriamiento de la temoeléctrica contaminarán el agua con la generación de gas cloro, ácido sulfúrico y otros elementos químicos.
Igualmente, Jaime Domínguez, activista del municipio de Jantetelco, menciona que “se trata de una zona agrícola y Graco dice que es infértil, pero en épocas de lluvia es un granero, es una zona que se llena de sorgo, la quieren transformar en una zona industrial, con el problema de cambio climático, con los problemas de alimentación que tenemos, esto es una falta de sentido común, ¿cómo quieres volver una zona campesina, una zona agrícola, en una zona industrial?”
Jaime señala que se trata de una estrategia de despojo de tierras con el propósito de abrir paso a “la inversión de capital extranjero, a través de la compra con base en mentiras, en otros casos viene presionando o expropiando ‘más vale que recibas este dinero sino, no obtienes nada’, en los peores casos esto se hace sin permiso”.
En el caso del ducto que transportará más de 9 mil millones de litros de gas natural desde los ductos de Pemex hasta las centrales de generación eléctrica, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) señala que las válvulas de seccionamiento estarán a 4 kilómetros de distancia una de la otro, sin embargo el trazo del gasoducto se encuentra a 50 y 200 metros de las poblaciones.
La CFE, relata Teresa, visitó Huexca con “30 carpetas, cualquier cosa que preguntábamos, la gente de la CFE nos decía: ‘nosotros no estamos capacitados para darles información’. Querían que leyéramos las carpetas en 30 minutos, unas eran gruesas otras eran delgadas. Nos decían que el aire que vamos a respirar es aire puro, o sea nos vivieron a engañar, queríamos evidencias de que no nos iba a afectar”.
En Huexca, la gente organizada de la comunidad detuvo la construcción el 16 de mayo de 2012, luego que el gobierno municipal y la CFE incumplieran el acuerdo de parar la construcción hasta que la gente fuera informada. Pero en octubre, seis meses después, “nos reprimió Graco Ramírez, cuando había dicho que no iba a hacer nada forzado, porque si la comunidad decía que ‘no’, no se hacía. Sin embargo nos mete fuerza pública. Desde ese momento violentó a la comunidad, nos violenta a nosotros, violenta nuestros derechos, nosotros no tenemos la oportunidad de platicar con él”.
El viernes 26 de octubre de 2012, alrededor de las 7 de la mañana llegó la policía para abrir paso a las retroexcavadoras, las campanas de la iglesia resonaron y la gente llegó al predio de la termoeléctrica ubicado apenas a unos metros de las casas de la comunidad, pero decidió retirarse ante la amenaza de ser reprimida o detenida.
Esto, tan sólo a unas semanas de que Graco Ramírez asumiera el cargo como gobernador el 1 de octubre de ese año. Quien llegara a la gobernatura abanderando su postura de izquierda “reprimió Huexca, reprimió Algodonal, reprimió Amilcingo, Reprimió Jantetelco. Y todavía Messeguer [Jorge Messeguer Guillén, secretario de Gobierno estatal] dice en sus declaraciones que ‘Amilcingo violento’, cuando no se da cuenta que el violento es Graco Ramírez, porque la primera entrada nos manda a los federales a un pueblo donde somos más o menos mil 200 habitantes, te manda más de 300 granaderos y en seguida te manda 300 federales. ¿Qué está pasando?, ¿quién violentó?”, rememora Teresa y en sus palabras expresa la indignación sentida por miles de habitantes afectados por el PIM.
“Ahora nos detienen a compañeros [en Morelos y en Puebla], nos los golpean, los tienen ahí metidos en la cárcel porque están defendiendo sus derechos, porque están defendiendo la tierra, porque están defendiendo el agua. Ahora resulta que tú, que sabes que es el patrimonio de tus hijos, por defenderlo te van a encarcelar ¿por qué?, porque viene una empresa que ni siquiera es mexicana y le van a dar prioridad a ella. Somos mexicanos y le dan prioridad a España y no se acuerdan que España hace muchos años nos quiso chingar”.
Se trata de las transnacionales españolas Abengoa y Elecnor quienes obtuvieron la licitación de la CFE. Abengoa es la encargada de la construcción de la central eléctrica, Elecnor es la concesionaria del gasoducto; la empresa mexicana sólo cumple el papel de intermediaria.
En Morelos, cuna del zapatismo, es donde se condensó la mayor parte de la resistencia campesina. Su gente continúa defendiendo sus forma de vida y sustento y se opone a la industrialización porque sabe que el progreso prometido solo traerá miseria y despojo. Teresa, mujer y madre, denuncia las violaciones de las que han sido objeto los pueblos de la región y, rememorando, la tradición revolucionaria afirma: “A ellos se les olvidó todo lo de la Revolución. Y se para Peña Nieto muy chingón: ‘Qué viva la Revolución’ y ‘Que viva Mariano Matamoros’, y lo ves con la bandera de México, que se ponga la española, porque le está sirviendo a los españoles. Te da coraje porque es una burla la que hacen, dicen que vas a tener una vida digna, que tienes derecho al agua, que tienes derecho a todo, pero, ¿dónde están?”.
Preguntas que miles de habitantes de Tlaxcala, Puebla y Morelos hacen a los gobiernos estatales y al titular Ejecutivo Federal, preguntas de las y los ciudadanos de a pié que, como relatan, no han sido atendidas. [1]
El Plan Integral Morelos comprende la construcción de dos termoeléctricas de ciclo combinado de 620 megavatios, cada una consume gas natural como energético; se construirá un gasoducto de 150 kilómetros y 30 pulgadas de diámetro que irá desde los ductos de PEMEX en Tlaxcala hasta el lugar de las centrales de generación eléctrica, así como una línea eléctrica de 20 kilómetros a la subestación de Yautepec y, finalmente, un acueducto de 10 kilómetros de longitud desde Cuautla. Todo ello se realizará con una inversión de mil 600 millones de dólares.
Ni las empresas extranjeras, ni la CFE, ni las autoridades municipales y estatales informaron a las comunidades los detalles del proyecto, ni los riesgos de la construcción. Pese a que el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, Tlaxcala, Puebla, Morelos, han evidenciado las contradicciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) con respecto a la evaluación del impacto del proyecto, no ha habido respuesta de ninguna instancia de gobierno.
El Centro Nacional para la Prevención de Desastres (CENAPRED) avaló la inviabilidad del proyecto en la zona cercana al volcán Popocatépetl por ser de riesgo eruptivo, y en un punto de acuerdo presentado por Manuel Barttlet en el Senado, se indica que “según las Cuentas Públicas 2009 y 2010 de la Auditoría Superior de la Federación, en México el Margen de Reserva por exceso de producción de energía es del 50 por ciento, tres veces superior a los estándares internacionales recomendables que son del 18 por ciento, lo cual pone de manifiesto lo innecesario de destinar recursos públicos a un proyecto que sólo atenta en contra de los pobladores de la Región Izta-Popo y pone en riesgo a cerca de 20 millones de habitantes”.
Aún con ello, los gobiernos avalan el uso de la fuerza pública en contra de los ciudadanos, de igual manera han dividido a los pobladores a quienes les han ofrecido dinero, entre 10 y 100 mil pesos por parcelas o ejidos, cantidades que lejanamente se acercan a los millones de dólares del costo total del megaproyecto. Por otro lado se encuentra la construcción del acueducto que se traducirá en desabasto de agua, Conagua, comenta Sergio Ortiz no ha emitido ningún permiso para uso industrial de aguas superficiales o subterráneas. Temas que serán abordados en la siguiente entrega de esta investigación.
[1] De acuerdo con el documento de impacto ambiental de la Secretaria de Medio Ambiente (STGNM-Gasoducto Morelos Clave 21PU2011G0009) “El proyecto se ubica en los estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos y tendrá una longitud de más de 150 kilómetors. “La trayectoria iniciará en el Municipio de Tlaxco (Magdalena Soltepec en el Estado de Tlaxcala Km 0+000 del cadenamiento, con coordenadas UTM: 569 263 Longitud O, 2 163 973 Latitud N, en el punto de interconexión con el Gasoducto Cempoala-Santa Ana de Pemex Gas y Petroquímica Básica. La trayectoria del Sistema de Transporte de Gas Natural Morelos continuará por los Municipios de Hueyotipan, Villa Mariano Matamoros, Panotla, Santa Ana Nopalucan, San Damian Texoloc, Santa Apolonia Teacalco, Tetlatlahuaca y Santa Maria Nativitas en el estado de Tlaxcala, cruzará el límite estatal y entrará al estado de Puebla continuando por los municipios de Huejotzingo, San Pedro Cholula, San Jerónimo Tecuanipan, San Gregorio Atzompa, Ocoyucan, Atlixco, Huaquechula, Atzitzihuacan, Acteopan y Cohuecan, cruzará hacia el estado de Morelos, para continuar por los municipios de Jantetelco, Temoac, Jonacatepec, Cuautla, y Yecapixtla, para llegar al punto de entrega en la Estación de Medición, Regulación y Control exterior al predio de la Central de Ciclo Combinado Centro I en las coordenadas UTM: 512 606 Longitud O, 2 078 438 Latitud N.
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* Consulta:
Megaproyecto en Morelos: despojo y represión
Megaproyecto en Morelos: despojo y esclavitud










