Por Hercilia Castro / Guerrero 3.0
Ilustración: Pe Aguilar
(28 de octubre, 2014).- Intelectuales y líderes opinaron que respecto al gobernador interino Rogelio Ortega, si no aparecen vivos los normalistas “todo cambio o relevo político no tendrá efecto” pues es de conocimiento público se vive en un narco estado.
La guerrerense Irma Sandoval e Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, y profesora invitada de la Universidad de la Sorbona de Paris fue tajante al decir que Ortega “es un representante de las peores tendencias privatizadoras, elitistas y antipopulares de la educación universitaria, ha sido un burócrata gris que ha saltado de puesto en puesto para servir al jefe en turno” como fue con Zeferino Torreblanca Galindo”.
Advirtió que la normal Isidro Burgos, de Ayotzinapa corre el riesgo de desaparecer pues “los chicos de Ayotzinapa y su proyecto popular han venido encarando desde hace décadas con todos y cada uno de los gobiernos neoliberales”.
“Es muy triste, ojalá que el pueblo esté a la altura y no se deje que le den atole con el “dedazo””, dijo.
El escritor de la novela “Las mujeres matan mejor”, Omar Nieto Arroyo (libro donde se abordan las relaciones de un narco estado) fue severo al decir que: Ellos son las mafias. Lo que debemos comprender como ciudadanos es que el negocio del narcotráfico no solo se remite a la producción y trasiego de drogas. Por lo que en realidad matan los cárteles es por el control de los territorios.
“Los políticos se alían a ellos con el mismo objetivo, y Guerrero no es la excepción. Por eso, los gobiernos no atacan de frente al crimen organizado. Hacerlo sería darse un tiro en el propio pie. Lamento decir que mientras no aparezcan vivos los normalistas todo cambio o relevo político no tendrá ningún efecto en la opinión pública”, enfatizó.
Narró que “El problema del narcotráfico no es de ninguna manera nuevo en el país. Hace 15 años, en su libro “Narcotráfico y poder” el periodista Jorge Fernández Meléndez alertaba de una incruenta guerra entre cárteles desatada a partir de 1993 y que podía afectar las elecciones del año 2000. En esa ocasión se trataba de miles de muertos en los entre fuegos del Cártel de Juárez, el de los Arellano Félix y el del Golfo por la disputa del territorio nacional.
“Hoy los nombres han cambiado por Sinaloas, los zetas y ex Beltranes. En dicho libro y varios más publicados en inglés se documentaba la relación de las figuras políticas más importantes de aquellos años y la creación y empuje de estos cárteles a través de familias de políticos y empresarios que hoy consideramos gente honorable. Nuestra memoria de corto alcance no nos permite ver que familias encumbradas en el poder tienen y siguen teniendo nexos con las mafias”, detalló el escritor.
Por último, el coordinador nacional de Estudios de la Energía y del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Francisco Carrillo Soberón, opinó que “yo considero que el tema de Ayotzinapa es un detonante, no lo considero un asunto más, sino que es algo que ha exhibido una relación muy perversa entre el gobierno y el narco”.
Sobre la llegada del interino Ortega, posterior a la licencia del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, expresó que ”se escucha que tiene militancia política y es sociólogo” y que deberá actuar en función de una acción radical para transparentar una relación política con sus gobernados. Agregó, que entre el espanto de los estados con más violencia, Ortega debe abogar al diálogo con los normalistas de Ayotzinapa.
“Hay que aceptar que es una realidad democrática que un sector –las normales o adeptos- quieran el socialismo, y es válido, para eso es un régimen democrático pero sí es claro a los neoliberales y oligárquicos les debe molestar. Yo espero el nuevo gobernador dialogue con los muchachos”.


