(04 de octubre, 2015. Hablemos de Sexo / Revolución TRESPUNTOCERO).- ¿Cómo te imaginas a una persona que utiliza juguetes sexuales? Algunos llevamos el equipaje de estereotipos instalado y creemos que a esa gente “se le nota en la cara”, que es depravada o que no tiene con quién “quitarse las ganas”.
Yo era una de ellas hasta hace muy poco, cuando conocí a Danielle, amiga de un amigo: dulce, guapísima y muy inteligente. Hasta hoy, es la persona más abierta que he conocido. Nos hemos visto dos veces y no le importó compartir todos los detalles sobre sus travesuras sexuales conmigo.
Ella y otros cuatro jóvenes quisieron ser parte de este especial sobre juguetería sexual. Si su fin era convencerme de que debía utilizarlos con más frecuencia, pues ¡misión cumplida!
Diana, 28 años, comunicadora:
Compré un vibrador hace años, cuando no tenía novio. A mí me gusta cuidarme, darme cariño. Ahora estoy casada y, en los últimos años, solo lo he utilizado cuando estoy sola en casa. Cuando estoy con mi esposo, no se me antoja tanto como cuando él está lejos. A veces hablamos al teléfono y utilizo el vibrador para “recrear la escena”. Todavía estoy en lo que nosotros llamamos fase inicial, pero la verdad es que queremos seguir intentando y arriesgarnos un poco más.
Arturo, 28 años, analista político:
He utilizado un huevo vibrador manejado a control remoto y un vibrador con forma de pene común y corriente con el bracito para estimular el clítoris. A mí nunca se me había ocurrido usarlos pero mi pareja ya estaba toda equipada en la casa. Cuando ya llevábamos unos meses juntos me dijo que tenía los artefactos y que si quería que lo intentáramos. Alguna vez se nos ha pasado por la cabeza llevarlo mientras andamos por la calle, pero no lo hemos hecho.
Uno, como mexicano, tiende a pensar que los hombres somos menos capaces si nuestra pareja nos pide que utilicemos juguetes o consoladores, pero debemos verlo como un complemento y no como un sustituto..



