spot_img

La desesperación de la oposición

- Anuncio -

El PRI y el PRD se bautizan, tras una terapia de reconversión, como de “centro izquierda progresista”; a su vez el PAN pide desesperadamente un diálogo con el gobierno federal después de haberle dicho que no a todo en el Congreso.

Son señales de desesperación y agotamiento. Claudio X González, arquitecto de Sí Por México, organización paraguas que los coordina, no debe estar nada contento.

Por eso el también fundador de Mexicanos Contra la Corrupción acude al recurso desgastado de “seremos Venezuela” y a difundir como máquina propagandística que desde el gobierno de la 4T pretenden cancelar el libre mercado.

No obstante, en los grandes empresarios no hace eco su discurso y éstos se reúnen cada que pueden con el presidente Andres Manuel López Obrador, quien asegura que incluso ya le ofrecieron disculpas por ciertos excesos del pasado.

En el frente del PRI aseguran que ya “patearon al neoliberalismo”, como si se tratara de deslindarse de ellos mismos. Quizá la misma estrategia gatoparda que los llevó a sostener hace una década que Enrique Peña Nieto, César Duarte, Javier Duarte, Emilio Lozoya y Roberto Borge representaban a una nueva generación que ya había “aprendido la lección”. No obstante acabaron en su lugar común, el de la corrupción.

Las cosas hoy están tan revueltas para los priistas, que el propio presidente del partido, Alejandro Moreno Cárdenas, ya se destapó para la candidatura, más allá de esperar los tiempos y en su caso ponerse de acuerdo para el método de selección del candidato opositor.

En medio de esta confusión ideológica que parecen tener y el apresuramiento, AMLO debería tomarles la palabra a los priistas y que demuestren en los hechos que son capaces de sacudirse al fantasma del neoliberalismo, votando en favor de la reforma eléctrica.

En el caso del PRD es tan grave el desaseo, el cinismo y la crisis de credibilidad que hasta su presidente Jesús Zambrano ofreció disculpas por haber formado parte del Pacto Por México que encabezó Enrique Peña Nieto en el sexenio pasado.

Respecto al PAN es claro que a Marko Cortés le queda grande el partido y mientras los legisladores le dicen que no a todas las decisiones del presidente, sus propios gobernadores se acercan a la 4T como Carlos Joaquín de Quintana Roo, Mauricio Villa de Yucatán y ahora Maru Campos de Chihuahua.

Hay otros aspectos insoslayables, además de las convulsiones internas dos hechos marcarán a la oposición en 2022: perderán la consulta en la que AMLO será ratificado y obtendrán un descalabro en por lo menos 5 de las 6 gubernaturas en juego.

Debilitados hacia 2023, en el bloque opositor habrán de defender juntos el bastión priista del Estado de México y definir una candidatura presidencial entre varios aspirantes adelantados, sin altura de miras y dispuestos a todo.

No se puede minimizar el acceso al dinero y las influencias en los medios que sigue teniendo esa oposición que pretende restaurar al viejo régimen. Sin embargo, en estos tiempos los adversarios de la 4T lucen debilidados y mandan muchas señales contradictorias y de franca desesperación.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER