(25 de julio, 2014).- “Mientras Israel continúa sembrando el terror en la Franja de Gaza, podría ser interesante dar un vistazo a la reacción del mundo, o la falta de ella”, escribió el pasado 22 de julio Robert Fantina, en la publicación mensual Counterpunch, donde recapitula la historia del Estado de Israel, creado con base en la limpieza étnica de 750 mil palestinos expulsados de sus hogares, sin indemnizaciones y enviados a campos de refugiados, declara el autor, no obstante, resalta las declaraciones poco alentadoras para el pueblo palestino en los dichos de los mandatarios a nivel internacional.
Fantina, autor del libro “Imperio, racismo y genocidio: Historia de la Política Exterior de Estados Unidos”, aclara que al invadir Palestina, “Israel tomo más del 50% de sus tierras en ese momento. Desde entonces, a través de la construcción de asentamientos ilegales, los palestinos están comprimidos en menos del 20% de sus tierras y ese porcentaje se reduce constantemente”.
En el artículo, el autor califica a Estados Unidos como “la marioneta favorita de Israel”, que “noblemente” ofrece sus servicios para resolver sus problemas, entre ellos, el veto de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando llegan a perjudicarle.
“El derecho a la libre determinación es fundamental para todas las personas. Israel, con la complicidad de Canadá, los EE.UU. y otros países, ha negado a las generaciones de palestinos este derecho básico. La resistencia a esa opresión horrenda siempre se justifica. Las naciones imperialistas, como los EE.UU., que han destruido con éxito los movimientos populares revolucionarios de todo el mundo, están comprensiblemente preocupadas por las aspiraciones nacionales palestinas. El poderoso lobby israelí no permitirá a los legisladores estadounidenses cuestionar sus prácticas genocidas. No hay nada parecido a un estadista en el Gobierno de los EE.UU. Sólo el afán de lucro y los derechos humanos a una distancia de un segundo (o tercero, o cuarto) lugar”, señala.
Si bien Estados Unidos se ofrece para lograr un acuerdo entre Israel y Palestina, Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, ha afirmado que Israel no abandonará Cisjordania, “una parte integral de Palestina y un futuro Estado palestino libre”. Para Fantina, Estados Unidos quiere mediar las negociaciones entre dos entidades “para las cuales no puede haber negociación”.
“Israel afirma, increíblemente, que sólo está haciendo lo que tiene que hacer para garantizar su seguridad nacional. Este es el país que recibe más de 3 mil millones de dólares de los Estados Unidos anualmente, y como consecuencia, tiene el cuarto ejército más poderoso del mundo. Palestina, sin presupuesto militar, ya no tiene ejército, difícilmente puede contemplarse como una amenaza para Israel”, señala el escritor en su artículo “Los crímenes de Israel y la hipocresía del mundo”.
Hasta este jueves 24 de julio, las muertes provocadas por el gobierno israelí ya sumaban más de 780 mientras los heridos se contabilizaban en 4750 heridos, más de 116 escuelas destruidas, 18 centros sanitarios dañados, 3 mil 250 viviendas inhabitables y un estimado de 190 mil palestinos desplazados.
Cabe destacar que para el autor del controversial artículo, señala que si bien parte de la culpa recae en Palestina, no se trata de Hamás, “sino del débil e inútil títere de Israel, el presidente Mahmoud Abbas”.
“Por años [Mahmoud Abbas] trabajó con el Gobierno de Israel, permitiéndole robar más y más tierra y desplazar a más y más palestinos […] A los palestinos no les iría peor si el propio Netanyahu fuera el jefe titular de la Autoridad Palestina”.
De entre los ataques y violaciones al derecho internacional señalados por Robert Fantina, se encuentran los cuatro niños palestinos asesinados en una playa de Gaza mientras jugaban, bombardeos sin considerar la seguridad de civiles, bloqueo de las fronteras de tierra, mar y aire de Gaza, el corte de suministro de agua a los habitantes, la destrucción de los depósitos que palestinos utilizan para suministro de agua potable.
No obstante, los crímenes se extienden a la Ribera Occidental, donde Fantina recuerda el suceso de mudar a cientos de miles de israelíes a territorio ocupado y el consecuente desplazamiento de cientos de miles de palestinos por la destrucción de ciudades enteras, la restricción de ciertas carreteras exclusivas para israelíes, la negativa a los residentes de la asistencia médica necesaria y el “establecimiento de un sinnúmero de puestos de control de Cisjordania, lo que hace que el movimiento de una zona a otra, que debería tardar unos minutos, dure horas”.
Sin embargo, a pesar del obscuro panorama, las declaraciones que el autor destaca sobre las acciones internacionales con respecto al conflicto en Gaza, parecen no ser alentadoras para el pueblo palestino.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, señaló que “los ataques indiscriminados con cohetes desde Gaza contra Israel son actos de terrorismo para los que no hay justificación.
“Tal vez no es consciente de que Israel lleva años bloqueando la Franja de Gaza, privando a sus residentes de toda libertad de movimiento. No es consciente, tal vez, de que Israel sigue muy de cerca lo que se importa y se exporta hacia y desde Israel. A continuación se enumeran algunos de los elementos “peligrosos” que Israel tampoco ha permitido o impide actualmente importar a la Franja de Gaza: lentejas, pasta, pasta y jugos de tomate, gaseosas, jugos, mermeladas, especias, crema de afeitar, papas fritas, galletas y dulces, alimentos secos, jengibre y chocolate, lápices, papelería, balones de fútbol, instrumentos musicales, papel higiénico, libros, velas, lápices de colores, ropa, tazas, cubiertos, vajilla, electrodomésticos, como refrigeradores y lavadoras, vasos, bombillas de luz, fósforos, agujas, sábanas, mantas, zapatos, colchones, máquina de repuesto y piezas de automóviles, hilos.”, respondió Fantina en su publicación.
Para Barack Obama, presidente de Estados Unidos, y John Jerry, secretario de Estado, Israel tiene derecho a “defenderse” de los ataques lanzados por militantes de Hamás, ya que a decir de éstos, ningún país puede aceptar este tipo de ataques, pero el autor recapitula: “Ninguno de los dos menciona los derechos de los palestinos a la libre determinación o las numerosas violaciones del derecho internacional de las que Israel es culpable”.
Otra de las declaraciones recuperadas por el autor es la de Stephan Dujarric, vocero del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, a quien adjudicó las declaraciones de condena de los recientes “ataques múltiples de cohetes contra Israel desde Gaza” y el cese de los mismos.
“Dujarric, al tiempo que condena los ataques con cohetes desde Gaza, no tenía nada que decir acerca de las numerosas resoluciones aprobadas por las Naciones Unidas que condenan las violaciones de Israel de los derechos humanos básicos de los palestinos. La ONU, debería considerar, ha pasado más de esas resoluciones que condenan a Israel que las que tienen todos los demás países juntos”, refuta Fantina.
Sin embargo, Ban Ki-Moon no se ha mantenido al margen, ya que fue éste quien pidió a Israel y Hamás “deben ejercer la máxima moderación” en el conflicto, a ojos del autor, éste “no parece entender que ‘máxima moderación’ es muy diferente cuando se aplica a un ejército tercermundista, de un pueblo orpimido y ocupado, que cuando se aplica a una gran potencia militar”.
El embajador de Francia, declaró que al estar en Israel, a 30 kilómetros de Gaza, “se pueden sentir de cerca la ansiedad y el miedo constante con los que viven las familias en el sur, que se encuentran una vez más como rehenes de la violencia”, declaraciones que para Fantina, evidencian que éste “parece no darse cuenta de que todos los habitantes de Gaza viven con la ansiedad y el temor cotidianamente”.
Sin embargo, destaca Robert F., no todos los líderes del mundo “son tan cortos de vista”.
“El presidente turco, Abdullah Gül, advirtió a Israel contra la incursión terrestre en la Franja de Gaza y exigió que detenga sus ataques aéreos sobre la población civil. Dijo: ‘Israel, como si deseara que todo explote, está bombardeando a Palestina desde el mar y la tierra, destruyendo casas y matando a personas inocentes ante los ojos del mundo’”.
Por último, Fantina destaca que tuvieron que pasar años para que la gente de todo el mundo acabara finalmente con las prácticas de apartheid en Sudáfrica mientras el movimiento para acabar con las prácticas de apartheid de Israel crece constantemente, sin embargo, “su éxito no llegará demasiado pronto para el sufrimiento de los palestinos”.









