La noche del domingo, la frontera entre Afganistán y Pakistán volvió a ser escenario de un sacudón de la naturaleza. Un terremoto de magnitud 6 estremeció la montañosa región del Hindú Kush, una de las áreas más propensas a movimientos telúricos en el mundo, según reportó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El temblor ocurrió a las 23:47 horas (hora local), con epicentro localizado a 42 kilómetros al noreste de Yalalabad, en territorio afgano. El sismo se registró a apenas 10 kilómetros de profundidad, lo que incrementó la percepción del movimiento en las comunidades cercanas.
El susto, sin tragedia
Pese a la fuerza del fenómeno, no se reportaron víctimas ni daños materiales, de acuerdo con los primeros reportes oficiales. Habitantes de la zona señalaron que el remezón despertó a varias familias, que salieron de sus casas con miedo a un desastre mayor.
No es la primera vez que la tierra se agita en esa región. La cordillera del Hindú Kush se ubica justo en la unión de las placas tectónicas Euroasiática e India, una peligrosa línea de contacto que convierte a Afganistán en uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta.
Históricamente, estos movimientos han dejado escenas trágicas: desde viviendas colapsadas hasta miles de víctimas en terremotos pasados. Esta vez, la naturaleza dio un respiro, aunque el recordatorio quedó claro: vivir en el Hindú Kush es hacerlo bajo la constante amenaza de la tierra en movimiento.
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