(25 de junio, 2014).- Tras anunciar los resultados preliminares de la visita que sus investigadores realizaron a nueve centros de detención para migrantes, y solicitantes de asilo en Libia, la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), emitió diversas recomendaciones a gobiernos, dependencias y organismos involucrados, a fin de que se combatan las agresiones y se mejoren las condiciones de reclusión.
En primera instancia, mencionaron que tanto la Unión Europea como el gobierno de Italia, deberían suspender su apoyo financiero a la Guardia Costera de Libia, encargada de interceptar o rescatar a los cientos de migrantes o candidatos a asilados, que cada semana son detenidos en barcos contrabandistas a la espera de ser deportados. Otros tantos reclusos son aquellos que ingresan al país africano sin documentación legal.
Por ello, HRW instó a que se suspenda de inmediato el apoyo de los europeos a los deplorables centros manejados por el Ministerio del Interior de Libia, hasta que se comprometan a realizar investigaciones sobre los cientos de abusos que los guardias cometen contra los internos, acciones que deberían corroborar la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
De manera directa, la ONG internacional, exigió que el Departamento para Combatir la Inmigración Ilegal del Ministerio del Interior de Libia, cierre de manera inmediata los centros de Soroman y Tomena, pues ahí es donde se viven las peores condiciones, dado el pésimo estado de las instalaciones que provoca hacinamiento. Todos los presos, recomienda HRW, deben ser trasladados a otros centros como el de Abu Saleem en Trípoli.
Al margen de las normas jurídicas internacionales referentes a los solicitantes de asilo y migrantes, Libia debería sacar lo más rápido posible a todos los detenidos que residen de manera ilegal, o en su defecto, canalizarlos a la agencia de refugiados de las Naciones Unidas si es que desean presentar una solicitud de asilo en el país.
Asimismo, las autoridades libias tendrían que prohibirles a los guardias encargados comportarse de manera violenta con los detenidos, multar a quienes no cumplan con este mandato, así como llevar un registro de los detenidos, y determinar que guardias femeninas registres a las mujeres, pues uno de sus hallazgos, fue la violencia sexual que guardias ejercían con las detenidas al momento de inspeccionarlas.
Con el fin de que se mejoren la condiciones, HRW instó al gobierno a que trabaje de manera conjunta con la UE, el gobierno italiano y organizaciones que trabajan en los centros como UNSMIL, ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), pues de esta forma es más fácil concluir en la mejoras que necesitan los centros, de acuerdo a los estatutos de Naciones Unidas.
Para cumplir con las normas en centros de detención de la ONU, es necesario primeramente que se limite la ocupación de los cuartos de acuerdo a su tamaño, se cuenten con aceptables condiciones para dormir, buenas instalaciones para cuidar la higiene, acceso médico, comida adecuada y ropa en buen estado, tal como menciona HRW.


