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Líder Yaqui salió de la cárcel por delitos que no le comprobaron; anuncia que seguirá en lucha por derechos del agua

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(25 de Septiembre, 2015).- El secretario tradicional del pueblo de Vícam y comisionado de la tribu Yaqui, Mario Luna, salió del Centro de Readaptación Social (Cereso) número de 2 de Hermosillo, Sonora, donde permaneció encerrado un año y 10 días por delitos que no le pudieron comprobar, y anunció que seguirá en lucha para defender el agua en la lucha jurídica.

“En estos momentos tengo la necesidad imperiosa de salir a ver a la comunidad, de incorporarme a los trabajos de la defensa de nuestra agua, de actualizarme en la lucha jurídica, de estar con la familia” dijo el dirigente social en su salida del Cereso.

“La ampliación de los derechos en plenitud, pues mientras sólo existan las leyes en letras no servirán de nada. Debemos crear la cultura de que tanto la sociedad como los pueblos indígenas tienen que exigir y ejercer los derechos que les corresponden” señaló el representante del pueblo Yaqui, quien reconoció que en la cárcel conoció el otro lado de la civilización.

“Lo que viví en el Cereso en todo este tiempo me deja marcado para siempre. Vi cómo los jóvenes de entre 20 y 25 años sobreviven, luchan, se esfuerzan por superar sus limitaciones dentro de una sociedad adversa” añadió Mario Luna sobre su estancia tras las rejas.

A Luna lo acusaron de privación ilegal de la libertad y robo de vehículo, denunciados por Viviana Bacasegua y Francisco Delgado Romo. No hubo entonces ni ahora argumento jurídico válido, pues –señaló– no participó en ningún delito. Y en la tribu se aplicaron las normas y leyes internas a una persona que se dijo yaqui y que resultó un conocido operador político de Guillermo Padrés. Insiste en que el procedimiento fue manoseado, y por eso no se le pudieron fincar responsabilidades.

“Se revalora todo. Para una persona libre, que es indígena, el encierro es difícil, aunque ya sabíamos que esto podía suceder. De cualquier forma, expresó, me siento privilegiado porque nunca me dejaron solo” reveló el luchador social de 44 años de edad.

De acuerdo con el líder triqui, fue respetado tanto por los celadores como por los internos, pues sólo se trató de un indígena que estaba defendiendo el agua de su pueblo, situación por la que espera ganar el litigio.

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