Por si las restricciones y los incrementos de gravámenes no fueran suficientes lastres para los contribuyentes mexicanos, economistas advierten la posibilidad de que en 2014, el Gobierno Federal aumente de nuevo las cargas fiscales, considerando que las metas de recaudación de Hacienda no podrán cumplirse.
Además, creará fondos para rescatar a los sectores que precisamente golpeará con su Reforma Hacendaria, y recurrirá a la deuda pública para sacar adelante sus proyectos de inversión.
Y es que el llamado Gobierno de la República fincó el Presupuesto de Egresos para el año entrante, en una serie de cálculos donde considera que habrán de percibir poco más de 4 billones de pesos.
Cabe mencionar que para cubrir el gasto público propuesto, la administración de Enrique Peña Nieto se apoyará en la deuda que de 620 mil 415 millones 200 mil pesos, crecerá hasta 780 mil millones de pesos, lo que equivale al 37 por ciento del Producto Interno Bruto calculado para el próximo año. Esto, claro, con el aval de los diputados federales.
En pocas palabras, para cumplir sus metas de gasto y ante una dudosa recaudación -en medio de una economía en crisis, donde el Gobierno Federal implementará medidas que vigilarán el consumo en vez de estimularlo-, se permitirá préstamos y, peor aún, generará mecanismos de rescate para salvar las áreas que perjudicará con la Reforma Fiscal. Así de ilógico.
Por ejemplo, debido al impacto calculado de la homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 16 por ciento en la frontera, que habrá de traer la pérdida de más de 30 mil empleos y la salida de capital extranjero, el Presupuesto de Egresos asignará un subsidio a dicha región. Igual sucederá con el tema de vivienda, sector que ha registrado una caída en sus ventas. En tanto que el fragmento refresquero habrá de tener otro apoyo por la baja en la comercialización de sus productos.
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