(06 de marzo, 2016).- El número de laboratorios para la elaboración de drogas sintéticas descubiertos en México “aumentó considerablemente”, señala un informe presentado por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En 2014 las autoridades mexicanas desmantelaron 131 narcolaboratorios en Guerrero, Michoacán y Sinaloa, sin embargo, la mayor parte de la metanfetamina que se consume en Estados Unidos proviene de México.
De acuerdo con el documento dado a conocer, el volumen de metanfetamina incautada en México en 2014 se situó en 19.7 toneladas, lo que representa un incremento de más del 34% con relación a la cifra de 2013.
Dicha droga ingresa con mayor frecuencia a Estados Unidos de forma líquida y no en polvo o cristal, como lo venían haciendo las organizaciones criminales que operan en territorio mexicano.
“Si bien la mayoría de la metanfetamina que se introduce de contrabando en los Estados Unidos se encuentra en forma de polvo o cristal, cada vez es más frecuente que la droga entre en el país clandestinamente en forma líquida, tras haber sido diluida en un disolvente para dificultar su detección”, sostuvo la Junta Internacional de Fiscalización en el capítulo referente a América del Norte.
La oficina indicó que en los Estados Unidos la fabricación de metanfetamina sigue realizándose principalmente en pequeños laboratorios que utilizan preparados que contienen efedrina y seudoefedrina.
Pero fue en 2014 que el país registró un descenso de la fabricación interna de la sustancia, “probablemente debido a un aumento de la oferta de metanfetamina fabricada en México”.
El volumen incautado de la droga en la frontera con los Estados Unidos se ha multiplicado por tres desde 2009, apuntó la Junta Internacional de Fiscalización.
Y señalaron que México es uno de los países de origen de la metanfetamina cristalina incautada en Asia Oriental y Sudoriental y en Oceanía. La Junta de Fiscalización de Estupefacientes informó que realiza un análisis exhaustivo de la situación en relación con la fiscalización de los precursores y las sustancias químicas que se utilizan con frecuencia para la fabricación ilícita de estupefacientes y sustancias sicotró-picas en la región.


