El 28 y 29 de marzo pasados, tuvieron lugar la Caravana y el Encuentro por la Justicia a los Pueblos del Popocatépetl, los cuales buscaron compartir experiencias y trazar líneas de acción y estrategias comunes en la lucha contra el Proyecto Integral Morelos. La siguiente es una breve reconstrucción de la manera en que las comunidades del volcán se toparon con este megaproyecto y fueron organizándose para resistir a lo que consideran un despojo de sus tierras y su agua.
(02 de abril, 2014).- Los esfuerzos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el gobierno de Morelos para hacer que los habitantes de las poblaciones afectadas aceptaran la ejecución del Proyecto Integral Morelos pasaron por tácticas para ganar tiempo mediante supuestos acuerdos que luego se incumplían y argumentos técnicos dudosos.
En mayo de 2012, cuando los trabajos de construcción de las termoeléctricas en Huexca llevaban ya más de medio año de avance, la CFE ni siquiera había entregado a los pobladores el estudio de impacto ambiental correspondiente. Por este motivo, el 16 de mayo los habitantes cerraron los accesos a los predios donde se realizaban las obras, exigiendo la entrega de los estudios.
Al día siguiente, funcionarios de la CFE y autoridades de los tres niveles de gobierno acordaron reunirse con los pobladores el 8 de junio de ese año para demostrarles que el proyecto no provocaría daños, estableciéndose que sería tras la reunión cuando los pobladores decidirían si se construían las termoeléctricas. Pero el jueves 31 de mayo, una semana antes de que tuviera lugar la reunión, la CFE reanudó los trabajos de construcción, violando así el acuerdo. Los pobladores interpretaron este acto como un rompimiento del diálogo.
En respuesta, el viernes 1 de junio los vecinos de Huexca cerraron nuevamente los accesos a los terrenos con palos, piedras y camionetas. También bloquearon parcialmente la carretera federal que conecta Morelos con Puebla, en el tramo Cuautla-Izúcar de Matamoros. Exigían su cumplimiento a las autoridades que se habían comprometido a mostrar los permisos y comprobar que la obra era segura.
El 8 de junio, en vez de celebrarse el diálogo entre los pobladores y los expertos que iban a convencerlos de las bondades del Proyecto Integral Morelos, tuvo lugar un foro solidario en el que la lucha de Huexca recibió el respaldo de otras organizaciones como el Frente en Defensa de la Tierra y el Agua, de Atenco, estado de México, #YoSoy132 Morelos y la Comisión Independiente de Derechos Humanos.
Como resultado de esta experiencia, se conformó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, sumando así la lucha de los morelenses a la que desde años atrás desarrollaban en contra del gasoducto y otros megaproyectos sus vecinos organizados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Puebla y Tlaxcala.
El nuevo frente estuvo conformado por los pueblos de Amayuca, Amilcingo, Huazulco, Huexca y Los Limones, del estado de Morelos; Chalchihuapan, Santa Isabel Cholula, Ahuatempan, Tlanechicolpan, Tecuanipan, Acuexcomac, Zacapechpan, Coapan, Nealtican, Atzala, Calpan y Zacatepec, de Puebla, y Teacalco, San Vicente, Texoloc, Papalotla y Tenexyecac, del estado de Tlaxcala.
Viendo que se sumaban las voluntades de los opositores al Proyecto Integral Morelos, el nuevo gobierno estatal –el 1 de octubre de 2012 el perredista Graco Ramírez Garrido Abreu sucedió al panista Marco Antonio Adame Castillo en la gubernatura de Morelos– hizo una nueva tentativa de convencer a los habitantes de Huexca mediante argumentos técnicos.
El gobierno de Graco Ramírez pidió a los pobladores escuchar al “doctor en Ingeniería Física Fabio Mazini, quien pertenece al Centro de investigación de energía de la UNAM y es uno de los principales promotores en México de la energía sustentable”. El 12 de octubre, los vecinos de Huexca tuvieron una asamblea durante la cual escucharon los argumentos del especialista, quien descartó los riesgos de seguridad por el emplazamiento de las termoeléctricas.
Sin embargo, relatan habitantes de Huexca, el doctor Mazini admitió que por un costo significativamente menor podría construirse una planta de energía solar, así como el hecho de que el agua usada por las termoeléctricas de ciclo combinado, que generan energía mediante gas y vapor de agua, quedaría tan contaminada por el gas cloro que no podría ser usada para ninguna otra actividad. Incluso, el investigador reconoció que actualmente en México existe un exceso de capacidad eléctrica instalada para satisfacer la demanda, por lo que la construcción de las termoeléctricas no responde a la necesidad de contar con más energía.
Por éstos y otros motivos, “en asamblea pública, la comunidad ratificó su decisión de NO a la termoeléctrica, tal y como lo hizo en días antes”. La respuesta del gobierno de Graco Ramírez vendría doce días más tarde, cuando el 24 de octubre de 2012 envío un operativo de la policía preventiva del estado de Morelos para desalojar el bloqueo de los pobladores e iniciar lo que éstos consideran una estrategia de amedrentamiento.
El mes siguiente, los pobladores del municipio de Jantetelco, Morelos, decidieron tomar la Presidencia Municipal para presionar al alcalde Esteban Genis a respetar el acta de cabildo en la que se asentaba la no anuencia de la comunidad a la construcción del gasoducto. Esta acta había sido firmada en agosto del mismo año por el mismo presidente municipal y respaldada por 700 firmas de los pobladores, pero luego el alcalde apoyó los trabajos de construcción del ducto e ignoró los llamados a respetar el acta.
Finalmente, el 5 de diciembre se rompió la toma de la Presidencia Municipal mediante un operativo de la policía estatal en el cual fueron detenidos Jaime Domínguez Pérez de 53 años, Carmelo de la Torre Olivo de 57 años, Fidel X X de 70 años y Urbano X X de 58 años, quedando la comunidad rodeada por la fuerza policíaca.
Las policías federal y estatal y el Ejército Mexicano se establecieron de manera permanente en Jantetelco y Yecapixtla, llevando a cabo lo que los habitantes califican como un hostigamiento brutal contra quien se oponga a la construcción del Proyecto Integral Morelos, “un megaproyecto en una zona volcánica, inseguro y a todas luces inviable e innecesario, que ataca la vida campesina del oriente del estado”.
Foto: SubVersiones



