(30 de abril, 2016).- Durante una conferencia de prensa, familiares de los pobladores de la Sierra de Guerrero denunciaron la desaparición de poco más de 100 personas, luego de suscitado un desalojo violento ocurrido el jueves pasado en la autopista del Sol, en Chilpancingo.
Dieron a conocer que entre los desaparecidos están dos niños de 8 y 12 años de edad así como el líder del Consejo de Autotransporte de la Zona Centro del Estado, Servando de Jesús Salgado Guzmán, quien encabezó la acción. Por su parte, María Eugenia Salgado Guzmán, hermana de Servando de Jesús, denunció que desde la tarde del jueves intentó comunicarse con él, y aunque realizó varias llamadas telefónicas no obtuvo respuesta alguna, puesto que el celular parece estar apagado.
“Ayer recibí una llamada telefónica de un número desconocido de los que usan en Chilpancingo, la voz de un hombre me dijo: ¿Dónde está el Puma?, el jefe me dio la orden de darle piso. Si siguen con el movimiento se lo va a cargar la verga y hasta a ti”, denunció María Eugenia.
“Todo estaba planeado porque no hicieron el desalojo durante la luz del día. ¿Por qué fue hasta la noche? Ya estaba planeado para que pudieran sembrar las armas en los vehículos de los pobladores”, dijo. A su vez mencionó que las armas largas y cortas y las granadas que supuestamente decomisaron la Policía Federal y Estatal luego del desalojo violento, no las llevaban los transportistas.
Además de los más de 100 pobladores desaparecidos, hay denuncias de poco más de 800 vehículos dañados por golpes, así como más de 200 personas severamente golpeadas y más de mil con heridas leves, entre ellos mujeres y niños. Los habitantes de la Sierra hicieron responsable al gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, de lo que le pueda pasar a sus familiares y a su líder, Servando de Jesús Salgado Guzmán.
Este viernes, las siguientes medidas de los habitantes de distintos poblados de la Sierra de Guerrero, fue retener a 12 elementos de la Policía Estatal en el poblado de Filo de Caballos, municipio de Leonardo Bravo, Chichihualco, a quienes desarmaron y aseguraron que su libertad se intercambiará cuando el Gobierno del Estado libere a las 76 personas detenidas tras el desalojo violento.
Fue aproximadamente a medio día del viernes, cuando los 12 elementos que se transportaban en tres patrullas de la Policía Estatal, fueron interceptadas por al menos un centenar de habitantes, quienes también exigen la aparición de las personas que están desaparecidas.
Hasta la noche de este viernes, los pobladores mantenían retenidos a los uniformados, contra quienes no han perpetrado ningún tipo de violencia, pero los tendrán en aquella zona, hasta que se cumplan sus demandas, que también incluye que intervenga la Comisión de Derechos Humanos para que sea mediador del conflicto y genere una solución.


