(09 de julio, 2014).- En los últimos tiempos las redes sociales han jugado un papel importante en México y han supuesto una herramienta útil para la organización de diferentes movimientos. Los conocidos hashtags o almohadillas utilizados en estas redes, han salido del mundo virtual para convertirse en las nuevas banderas que aglutinan a aquellos que protestan por una causa. Peña Nieto tiene que hacer frente a diferentes sectores que levantan la voz y los hashtags en sus manifestaciones. Un hashtag que une a una comunidad, representa una protesta y denuncia una realidad. Por ejemplo, #YoSoyAutodefensa, #YoSoy132, y ahora: #YoSoy17.
¿Quiénes son los que dicen #YoSoy17?
Existe una historia previa en las protestas del sector médico en México. Ya en 1964 se organizaron y convocaron cuatro huelgas en varios hospitales públicos. Ahora, en 2014 las calles se volvieron a llenar de batas blancas. El “Movimiento #YoSoy17” compuesto por el gremio médico de México se manifestó el 22 de junio en 50 ciudades, hecho sin precedentes desde 1965.
Después de la muerte del menor de edad Roberto Gallardo (en 2010), tras ser atendido en un hospital, genera una nueva ola de protestas. 16 médicos del Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fueron acusados de homicidio culposo por negligencia médica. La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) analizó el caso y concluyó que hubo “mala praxis”, pero no responsabilidad médica. Por su parte, el padre del menor inició un proceso legal en busca de justicia por la muerte de su hijo. Declara que “quiere un peso y una disculpa pública”.
El movimiento, además de apoyar a los 16 médicos acusados de negligencia por la muerte del joven Roberto Gallardo, quieren impulsar cambios en la forma en que los facultativos son juzgados.
Asimismo, se quejan de las reformas fiscales que han reducido los ingresos del sistema sanitario, y de la universalización del seguro sanitario sin un desarrollo paralelo en infraestructuras. “Ese seguro es una compañía de seguros sin médicos, sin hospitales e infraestructuras”, según el doctor Gustavo Fernández Leal, especialista de la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Xochimilco.
Los médicos critican las reformas fracasadas en la descentralización de los servicios de salud y las dos reformas fracasadas de las pensiones por Ernesto Zedillo de 1927 y en 2007 por Calderón. “Estos tres golpes (…) son lo que explican en buena medida la situación en la que se encuentra el sector de la salud y la seguridad social”, explica Fernández Leal y añade que “lo que más llama la atención de esa eclosión de inconformidad de los médicos es la profundidad con la que el equipo de salud, el que está en la trinchera, ha sido deliberadamente hecho a una lado de la toma de decisiones y lo han puesto a trabajar en una anemia de recursos”.
Según el doctor, la actual Secretaría de Salud, Mercedes Leal, continúa sin consultar al colectivo médico para la toma de decisiones políticas y habla de una nueva reforma “que degrada el derecho a la salud”. El colectivo, por su parte alega que el diálogo permanece roto desde 1982, cuando López Portillo nombró a Guillermo Soberón secretario de Salud.
De los afiliados, el 38 por ciento calificó las instalaciones de salud como regulares a muy malas.
No son pocos los que califican de fraude sanitario el llamado Seguro Popular. Existe una insatisfacción entre los ciudadanos ante un sistema de salud que está saturado, se ha colapsado. Largas horas de espera para ser atendidos y escasez de medicamentos son algunas de las quejas. En los próximos días un hospital de especialidades cerrará por falta de personal y de herramientas según informa Evolución México.
Mientras, el movimiento de protesta sigue alimentando las redes sociales. Algunas de las frases utilizadas por #YoSoy17 son: “Somos médicos, no dioses, no criminales” o “la mala atención médica es producto de muchos factores, el menos responsable es el médico”. Un hashtag hoy en día convertido en protesta política, en “trending topic”, tendencia que complica el mandato de Peña Nieto una vez más.


