- El plan de la Presidenta Claudia Sheinbaum sumará 28 mil MW de capacidad durante el sexenio, destinará 244 mil millones de pesos a transmisión y distribución y llevará las renovables hasta 38%; la CFE aportará 79% de la nueva capacidad instalada.
México prepara una de las mayores expansiones de su sistema eléctrico, con una estrategia que no se limitará a producir más energía: busca ampliar la capacidad nacional, modernizar las redes que llevan la electricidad hasta hogares e industrias y sostener el crecimiento económico de los próximos años. El plan presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo contempla alrededor de 28 mil megawatts (MW) adicionales de generación durante el sexenio, además de 244 mil millones de pesos para reforzar transmisión y distribución.
La dimensión del proyecto coloca a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el centro de la expansión. La empresa pública participará, mediante recursos propios y esquemas mixtos, en 79% de la nueva capacidad instalada, mientras el país avanzará simultáneamente hacia una matriz con mayor presencia de energías renovables y una infraestructura capaz de responder al aumento de la demanda industrial, comercial y doméstica.
CFE llevará el peso de la nueva capacidad eléctrica
Dentro de una estrategia general que contempla aproximadamente 32 mil MW, el Gobierno federal proyecta incorporar alrededor de 28 mil MW de nueva capacidad de generación durante el sexenio, mediante una combinación de fuentes renovables y centrales de ciclo combinado a gas natural.
Sheinbaum detalló que 79% de la nueva capacidad instalada estará vinculada con la CFE, tanto mediante inversión propia como a través de esquemas de inversión mixta.
El modelo contempla una participación de 54% de inversión pública y 46% privada, con el objetivo de incorporar capital adicional a los proyectos sin perder la propiedad estatal de los activos de generación.
“Una parte muy importante es de fuentes renovables de energía y la otra es de ciclos combinados a gas natural”, explicó Sheinbaum.
La estrategia busca que el incremento en la generación acompañe el crecimiento industrial, las nuevas inversiones y el aumento del consumo eléctrico, pero también que la energía producida pueda llegar efectivamente a las regiones que más la necesitan.
244 mil mdp para modernizar transmisión y distribución
El segundo gran brazo del plan estará en las redes. El Gobierno federal destinará 244 mil millones de pesos durante el sexenio para infraestructura de transmisión y distribución, ante el crecimiento acelerado de la demanda en diferentes regiones del país.
Del monto total, 172 mil millones de pesos serán destinados a transmisión, mientras otros 72 mil millones irán a distribución.
Sheinbaum explicó que los problemas en el suministro eléctrico no necesariamente responden a una insuficiencia en la generación, pues en determinadas regiones el cuello de botella se encuentra en la infraestructura necesaria para transportar y distribuir la energía.
Por ello, la estrategia contempla no sólo nuevas centrales, sino líneas de transmisión y redes de distribución capaces de llevar esa nueva capacidad hasta hogares, comercios, parques industriales y fábricas.
6 mil MW comenzarán a construirse este mismo año
Parte de la expansión comenzará a materializarse durante 2026, cuando está previsto iniciar la construcción de alrededor de 6 mil MW de nueva capacidad eléctrica.
La Presidenta explicó que este tipo de infraestructura requiere procesos que abarcan desde la planeación hasta la construcción y puesta en operación, particularmente en proyectos de mayor escala.
“Las inversiones eléctricas no son de un día a otro”, explicó la presidenta, al señalar que algunos proyectos pueden tardar uno, dos o hasta tres años, particularmente cuando se trata de centrales de ciclo combinado.
Por ello, los 28 mil MW previstos para el sexenio se incorporarán gradualmente, conforme avancen los distintos proyectos de generación.
Renovables pasarán de 23-24% hasta 38%
El crecimiento tendrá además un componente de transición energética. El plan busca elevar la participación de las fuentes renovables desde aproximadamente 23-24% hasta 38% hacia el final del periodo establecido.
Las renovables estarán acompañadas por centrales de ciclo combinado a gas natural, destinadas a aportar capacidad mientras continúa la transformación de la matriz energética.
El objetivo del Gobierno federal es diversificar las fuentes de generación y reducir paulatinamente la dependencia del gas natural, al tiempo que se garantiza electricidad suficiente para atender la demanda.
La expansión también busca elevar la producción anual desde aproximadamente 354 millones de MWh hasta 410 millones de MWh en 2030, un aumento que requerirá avanzar paralelamente en generación, transmisión y distribución.
Crecimiento industrial y calor elevan la presión sobre la red
El Gobierno federal identifica regiones donde el desarrollo industrial y poblacional está incrementando rápidamente el consumo de electricidad. Querétaro se encuentra entre los casos señalados debido a la expansión de parques industriales, fábricas y nuevos proyectos productivos.
A ello se suma el incremento del consumo durante las temporadas de altas temperaturas, cuando el uso prolongado de sistemas de aire acondicionado coloca una presión adicional sobre las redes de distribución.
Sheinbaum señaló que recibe reportes diarios de la CFE sobre fallas, quejas de usuarios y acciones para restablecer el servicio, lo que permite identificar las zonas que necesitan mayor atención.
La mandataria aseguró además que los registros nacionales muestran una disminución histórica de las quejas relacionadas con el servicio eléctrico, aunque existen regiones donde la expansión de la infraestructura debe continuar.
Centros de datos sí, pero sin comprometer electricidad y agua
El crecimiento de los centros de datos vinculados con inteligencia artificial también entró en la planeación energética. Sheinbaum reconoció su importancia para desarrollar capacidades tecnológicas, pero planteó que su instalación debe realizarse de acuerdo con la disponibilidad de electricidad y agua.
La mandataria señaló que estas instalaciones demandan grandes cantidades de ambos recursos y generan relativamente pocos empleos frente a otras actividades industriales, por lo que rechazó que el crecimiento económico del país deba descansar prioritariamente en ellas.
La estrategia será contar con los centros de datos necesarios para impulsar el desarrollo de inteligencia artificial, pero sin comprometer los recursos requeridos por la manufactura, otras inversiones productivas o el consumo de la población.
Con 28 mil MW adicionales de generación, 244 mil millones de pesos para fortalecer las redes, 79% de participación de la CFE en la nueva capacidad y una meta de 38% de energías renovables, el plan busca que la expansión eléctrica avance al mismo ritmo que el desarrollo económico del país y deje infraestructura suficiente para transportar la energía hasta donde aumente la demanda.









