(04 de junio, 2016).- En 1982, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró la conmemoración del 4 de junio para hacer un llamado de atención a la comunidad internacional sobre la situación de niñas, niños y adolescentes palestinos y libaneses víctimas inocentes de los actos de agresión de Israel.
Asimismo, hizo patente el compromiso asumido en la Declaración Universal de los Derechos del Niño de 1959, en la cual se estableció que toda niña o niño debería gozar de protección especial –instrumento internacional antecesor de la Convención sobre los Derechos del Niño–, esta última, ratificada por el Estado mexicano.
Actualmente, informó en un comunicado la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), se ha ampliado el objetivo de la conmemoración –4 de junio–, para reconocer el dolor que sufren niñas, niños y adolescentes víctimas de toda forma de violencia en el mundo y proteger los derechos humanos de la niñez y adolescencia en los países que integran las Naciones Unidas, como el Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de Agresión.
En este contexto la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) resaltó que niños y adolescentes tienen derecho a una vida libre de violencia, a la integridad personal y a no ser víctimas de ninguna forma de maltrato, abuso o explotación.
En el día internacional de los niños víctimas inocentes de agresión, recordó que según datos de la Organización para la Cooperación Desarrollo Económico de 2015, México ocupó el primer lugar, entre los países miembros, en abuso sexual, violencia física y homicidios de menores de 14 años.
Además que en ese año, el Instituto Nacional Electoral organizó la Consulta Infantil y Juvenil en dos millones 916 mil 686, su percepción acerca de la violencia en la familia, escuela y su comunidad. En la categoría de 6 a 9 años, 11.9 por ciento de los consultados dijo ser golpeado por su familia; 10.9 por ciento, haber sufrido ofensas por parte de maestros; y 75.5 por ciento manifestó no sentirse seguro en la calle.
En tanto, 14.9 de los menores entre 10 y 13 años externaron haber sufrido violencia física; 19.5 por ciento sexual, y 59.7 por ciento dijo no sentirse seguro en la calle.
En el rango de los adolescentes de 14 a 17 años, 31.3 por ciento dijo haber recibido ofrecimientos de drogas; cuatro por ciento señaló haber sido obligado a formar parte de grupos delictivos, y 70.3 por ciento aseveró no sentirse seguro en la calle.


