En una victoria para la defensa del territorio, los recursos naturales y la soberanía jurídica de la patria, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial emitió este lunes el fallo final del arbitraje internacional interpuesto contra el Estado mexicano por la transnacional estadounidense Vulcan Legacy LLC, filial de Vulcan Materials Company.
El Tribunal Arbitral desestimó casi la totalidad de las reclamaciones de la corporación —que exigía una indemnización superior a los mil 700 millones de dólares—, sepultando las intenciones de subordinar el interés público a los intereses financieros privados.
La disputa, promovida originalmente al amparo del extinto Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), acusaba de manera infundada a diversas autoridades federales y estatales de adoptar medidas arbitrarias entre 2018 y 2022 que presuntamente afectaban sus proyectos de extracción de piedra caliza.
Estas actividades eran ejecutadas a través de su filial Calizas Industriales del Carmen (CALICA), cuyas operaciones causaron severas afectaciones ecológicas en el litoral del estado de Quintana Roo.
El laudo arbitral representa una derrota jurídica aplastante ya que el tribunal únicamente consideró procedente una sola medida secundaria relacionada con la clausura temporal de un predio específico ocurrida en enero de 2018.
Se desecharon los reclamos por el freno a la devastación ambiental en la costa de Quintana Roo, validando las facultades regulatorias del Estado mexicano y la única medida rescatada por los árbitros representa menos del 1% de los mil 700 millones de dólares reclamados al Estado.








