Isaín Mandujano / Chiapas Paralelo
(18 de julio, 2014).- Casi un millar de migrantes centroamericanos que buscan llegar a EE.UU., abordaron los 13 vagones del Ferrocarril del Itsmo de Tehuatepec, rumbo a Ixtepec, Oaxaca, en medio de la advertencia del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de no permitir más que transiten por territorio nacional a bordo del tren.
Desde la mañana del pasado miércoles 16 de julio, decenas de grupos de migrantes empezaron a deambular en las vías del tren y pernoctaban bajo los árboles o viejos vagones para esperar que los 13 vagones del tren se alinearan en una vía y los maquinistas cargaran combustible en la estación.
Luego de tres días de espera en esta ciudad, los migrantes empezaron a salir de las casas, de los hoteles y de sus escondites, para empezar a subir a los vagones de acero, calientes por los 40 grados de sol.
“Acá sólo hay dos estaciones todo el tiempo, dice en broma un vendedor: el verano y la estación del tren”, mientras lanza botellas de agua en 10 pesos a los migrantes, junto a la botella, de cortesía les regalan unos cartones para sentarse sobre las superficie caliente.
Hombres y mujeres, lugareños de Arriaga, hacen su venta del día con los cientos de migrantes que están a bordo o empiezan a subir para esperar la salida. Martín “N”, un vendedor que dice ver los noticieros en la noche por televisión, se muestra preocupado por las declaraciones Osorio Chong.
“¿De qué vamos a vivir pues?, si prohiben que los migrantes suban al tren ya no vamos a tener ventas, además de que a los migrantes los obligarán a tomar rutas más riesgosas. Si ya de por sí esto es peligroso, ahora que se los impidan se pondrá peor”, dice con la experiencia que tiene a lo largo de 14 años vendiendo agua, tortas y refrescos en la vía del tren.
En el tren van unos 700 migrantes, otros más dicen que son casi mil, lo cierto es que en al menos tres de ellos, que son los últimos, ya no hay cupo, por lo que quienes llegan tarde tienen que abordar otros vagones con menos asas para sujetarse.
Muchos de ellos se amarran con sus fajas o mecates de la cintura a los vagones, por si se duermen, no caer del tren en marcha. Otros migrantes, como las mujeres, evitan tomar mucha agua, para evitar las ganas de orinar durante el viaje de 12 horas hasta Ixtepec, Oaxaca, donde para la locomotora.
Cuando el maquinista engancha los tres vagones, la locomotora pita para partir y dejar atrás esta ciudad costera, e internarse a continuación en territorio oaxaqueño.
Algunos llevan “guías” o polleros, quienes les buscarán una casa de seguridad llegando a Ixtepec, mientras otros buscarán refugiarse en el albergue que encabeza el padre Alejandro Solalinde.
Hondureños, salvadoreños y guatemaltecos principalmente dicen desconocer las declaraciones de Osorio Chong, pero de lo que dicen estar seguros es que ni con eso la migración del sur al norte frenará.
El mismo miércoles 16 de julio, en su cuenta de Facebook, el secretario general de Gobierno, Eduardo Ramírez Aguilar, señaló que se sumarán a las medidas de seguridad que dispondrá el gobierno federal para evitar que los migrantes sigan subiendo al tren.
“En torno a las estrategias de seguridad que propondrá el gobierno federal para atender la problemática relacionada al uso, por parte de migrantes, del ferrocarril como medio de transporte en su paso hacia a EE.UU., el gobierno del estado de Chiapas que encabeza Manuel Velasco, se sumará a las acciones que se presenten para atender primeramente los derechos humanos y salvaguardar la integridad física y seguridad de los migrantes”, dijo Ramírez Aguilar.
Asimismo, indicó que “evitar la transportación de seres humanos sobre ‘La Bestia’ es una medida que ayudará a disminuir accidentes y decesos. Nos sumaremos con todo al trabajo en materia de derechos humanos, pero sobre todo, para que prevalezca la seguridad en nuestro estado”.


