Alina Rosas Duarte / @Alinnoize
(07 de agosto, 2013).- El proyecto de la minera canadiense Esperanza Silver no sólo traerá consigo la extracción de 1.47 millones de onzas de oro y 16.01millones de onzas de plata, traería también la devastación de 170 hectáreas de selva, la ocupación de 695 hectáreas de campos agrícolas, la extracción de 760 mil metros cúbicos de agua de recursos subterráneos y un riesgo enorme para la zona arqueológica de Xochicalco, Patrimonio de la Humanidad ubicado a menos de medio kilómetro dela zona que Esperanza busca explotar.
Según el Sindicato de Académicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la extracción en Xochicalco es uno de los cinco megaproyectos que amenazan directamente a sitios Patrimonio de la Humanidad. Otros son el Teleférico en Puebla, el Museo del Chocolate en Chichen Itzá –cuya cancelación ya fue anunciada–, la restauración del ex Convento de la Merced y la construcción de condominios en Kinich Kakmó en Yucatán.
Ignacio Suárez Huape, integrante del Movimiento Morelense Contra las Concesiones Mineras de Metales Preciosos, afirmó en entrevista telefónica con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que el proyecto ya se ha asentado en la comunidad –fundamentalmente indígena– de Morelos, a pesar de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le negó el permiso por motivos de uso de agua.
Suárez Huape declaró que el motivo principal por el cual se ha conseguido detener la explotación de minerales ha sido justamente el déficit comprobable de agua en la región.
Dadas las manifestaciones de pobladores de Xochicalco a favor del proyecto de la empresa minera, Ignacio Suárez comentó que éstas son explicables a raíz de la inexistencia de oportunidades laborales bien remuneradas en una zona fundamentalmente agrícola que carece de seguridad social.
Por otra parte, David Acevedo Straulino, integrante de la asociación civil Telar de Raíces –que trabaja con varias organizaciones de Morelos en defensa de su territorio, entre ellas, con los opositores del proyecto minero en Xochicalco–, afirmó en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que la problemática económica de los campesinos, lejos de resolverse con la implementación del proyecto minero, ha afectado el tejido social puesto que megaproyectos como éste pasan por alto la organización y las estructuras de toma de decisión comunitarias.
Acevedo Straulino destaca que “cuando se llega a hacer consultas oficiales para que los pueblos aprueben los proyectos, las empresas y los gobiernos no otorgan la información previa necesaria sobre las consecuencias, sino únicamente sus beneficios. Éste es el caso de comunidades como Tepoztlán y la ampliación de la autopista”.
Organizaciones y movimientos sociales como el Consejo de los Pueblos de Morelos en Defensa del Agua, la Tierra y el Aire, la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, Emergencia Mx, Jóvenes en Resistencia Alternativa y decenas más han demandado el cese de los megaproyectos que operan –en este caso– en el estado de Morelos.
De octubre del 2003 a junio del 2010, Esperanza Silver se dio a la tarea de hacer un mapeo de exploración de la zona, mismo que le llevó a afirmar que comenzarían a operar en septiembre del 2014 y cesarían en mayo del 2026, con una extracción de 100 mil onzas de oro anuales.


