En México, se sufre una enorme desigualdad social: mientras existen millones personas pobres, unas pocas acumulan riqueza, explicó el jefe de Cooperación de la Misión Europea en México, Juan Garay Amores.
Durante el encuentro NOPOOR, organizado por el Instituto Francés de Investigación y el Tecnológico de Monterrey, Garay advirtió que las políticas de subvención mexicanas no reducen ni combaten la desigualdad: “Medidas como comedores comunitarios y políticas de subvención son como la sala de urgencias de un hospital: te ayudan a que el paciente no muera, pero no resuelve el problema de fondo”, dijo.
Explicó que para que la riqueza pueda distribuirse, los más ricos deberían pagar más impuestos y los más pobres, menos. Sostuvo que de existir una política de este tipo, “México dejaría de tener pobres”.
Apenas el mes pasao, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su informe “Progreso Multidimensional: bienestar más allá del ingreso” declaró que México es el tercer país de Latinoamérica con menor disminución de la pobreza en 10 años, después de Honduras y Guatemala.
Según estos datos, en el país, 34 millones de personas viven en pobreza por ingresos y sobreviven con 4 dólares diarios; mientras que 30 millones sobreviven con más de 1.25 y menos de 4 dólares; y 4 millones de mexicanos sufren pobreza “ultraextrema” al intentar vivir con menos de 1.25 dólares diarios.


