Mario Martell y Mireya Novo / Fotos: @earoche y LadoB
(10 de agosto, 2014).- La indignación cívica tomó las calles de la ciudad. Frente a la verdad de las autoridades, al llegar al zócalo de Puebla, Elia Tamayo, tomó un bordado. Las grecas de unas flores cruzaban la tela.
“No a la Ley Bala”, se leía en la manta.
“José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo murió el 14 de julio en el hospital general del sur en Puebla luego de haber tenido muerte cerebral por una bala de goma lanzada por la policía Puebla, Puebla 2014”
Una niña y un niño, sotuvieron una pancarta que decía “Moreno Valle mató a mi amigo José Luis”.
La marcha sirvió como un parrayos frente a las políticas estatales, muchas de ellas, carentes de consulta pública y popular
Lejos de ser una marcha “corporativista” la convocatoria congregó a distintos sectores sociales.
La administración estatal, a través de un comunicado, minimizó la reunión de ciudadanos, la cual redujo a 1,250 personas cuando la marcha se desplegó durante varias cuadras sobre el boulevard Atlixco tomó la avenida Juárez hasta arribar al zócalo. Las cifras de los organizadores situaron en 10 mil personas la movilización.
Un primer contingente, trabajadores en su mayoría, vestidos con ropa blanca, partió del estacionamiento de las Ánimas. Recorrió el boulevard Atlixco donde ya los aguardaba otro grupo de ciudadanos de distintos signos políticos, en la Fuente de los Frailes.
Algunos militantes priistas pero también algunos militantes del Partido Acción Nacional (PAN) se sumaron a este contingente evitando las siglas partidistas.
Pero también aparecieron demandas como la libertad de los presos políticos encarcelados por su oposición a la construcción del Gasoducto Morelos.
También participó un contingente proveniente de Tetela de Ocampo y de otras poblaciones de la Sierra Norte que expresaron su oposición a la construcción de presas y de la minería a cielo abierto.
Un abanico de demandas sociales se mostró en la marcha en contra del gobernador, Rafael Moreno Valle.
A la marcha también se unieron ciudadanos sin militancia partidista, universitarios de la Ibero Puebla, y profesores de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).
En una de las marchas se leían frases como “desaparición de poderes”, demanda que han realizado agrupaciones izquierdistas.
Sindicalistas, académicos, activistas de organizaciones sociales, y también ciudadanos de a pie, caminaron desde el estacionamiento de las Ánimas.
En las mantas más directas se le acusaba a Rafael Moreno Valle de “asesino” y se mostraba una imagen del niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo.
Enfermeras del Hospital del Niño Poblano, profesores del Comité Democrático Magisterial Poblano; profesores y agremiados del Suntuap.
Algunos de los manifestantes coreaban consignas en contra de Rafael Moreno Valle.
El abogado Armando Blanco acompañaba a un niño indígena que mostraba una cartulina con la frase: “Gober Bala ¡Honra tu palabra! Renuncia”
La marcha bajó por la Avenida Juárez tomó reforma hasta llegar al zócalo de la ciudad de Puebla
.
Al llegar al zócalo de la ciudad, desde los portales, turistas y comensales de los restaurantes aplaudieron a los manifestantes.
Frente al Charlie Hall la consigna se escuchó con mayor claridad: “Ya tiramos a un Moreno Valle, ahora vamos por el nieto.”
Momentos antes de partir el contigente de la fuente de los Frailes algunas mujeres se acercaron a saludar y a abrazar a Elia Tamayo.
La menuda mujer, vestía una blusa clara, y se protegía con un sombrero.
En declaraciones a los medios de comunicación la mujer indígena, madre del extinto niño, José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, decía “Rafael Moreno Valle es el único responsable y debe pagar”. Era el clamor de Elia Tamayo.
Acompañaban a Elia Tamayo la diputada, Roxana Luna Porquillo, así como el abogado, Alejandro del Castillo.
Luna caminó durante la marcha con las mujeres y niños de San Bernardino Chalchihuapan.
Otra de las mujeres que participó en la marcha fue la diputada local, Geraldine González.
De manera discreta y sin protagonismos, tampoco sin insignas partidistas, González, diputada por el distrito de Tehuacán marchó desde la Fuente de los Frailes.
Aunque la marcha estuvo convocada para que participaran organizaciones de la sociedad civil no faltaron algunos personalidades políticas: como la exsecretaria de desarrollo social, Ana Teresa Aranda.
La militante panista -principal crítica del gobernador desde su partido- afirmó que Moreno Valle debe renunciar.
“la justicia se vende al mejor postor, lo que a todo este conglomerado lo une es el grito silencioso es renuncia Moreno Valle. Sabemos que no va a haber paz en el estado hasta que no renuncie Moreno Valle.”
En medio del contingente que partió de las Ánimas también se encontraba el exdiputado federal, Gerardo Fernández Noroña. Acompañando a vecinos de Agua Santa, el militante izquierdista, señaló que venía a acompañar a los poblanos en su reclamo en contra del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.
En algunas pancartas podía leerse “Puebla, amiga de los niños asesinados”. Pancarta con un dejo de ironía.
Con menos presencia mediática tomando de un extremo una pancarta también marchó el primer alcalde de oposición en Puebla, Gabriel Hinojosa Rivero.
La marcha fue una de las más cuidadas en la historia reciente de Puebla, acudieron visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
Algunos grupos de izquierda como Izquierda Democrática Nacional del PRD y militantes de Morena se identificaron con playeras.
A unos metros del contingente de la fuente de los Frailes una camioneta de Morena hacía afiliación de ciudadanos para su grupo político.
La marcha fue diversa. Tanto en las organizaciones que marcharon y sus demandas, como el uso político de la misma.
Lilia Vélez Iglesias, especialista en Transparencia, y universitarios de la Ibero caminaron desde los Frailes en la marcha.
En la marcha coincidieron militantes de un sector de la derecha poblana, como Aranda, como sectores de la izquierda de Morena, como René Sánchez Galindo, y militantes del Partido del Trabajo (PT), como Zeferino Martínez, regidor del ayuntamiento de Puebla; representantes de Izquierda Democrática Nacional como el exregidor David Méndez, y líderes de partidos como Movimiento Ciudadano (MC) como José Ángel Pérez García.
El grupo de manifestantes se abre al cruzar la Avenida Juárez.
Parece un domingo cualquiera, anodino, y silencioso en la ciudad de Puebla, sobre la avenida de los restaurantes lujosos y efímeros.
Pero la marcha vuelca el enojo en contra de políticas públicas impopulares. Entre los militantes asiduos a las causas antigobiernistas tampoco falta la gente sin partido, la misma que votó en el 2010 a favor de Rafael Moreno Valle, pero que ahora marcha en su contra.
**
Al concluir la marcha, Elia Tamayo, madre de Jorge Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, cansada, la mujer indígena, reunió fuerzas para agradecer la asistencia a la convocatoria.








