Fotos: Colectivo PRODerechos Humanos “El Caracol”, A.C.
“A nivel nacional, queremos decirle a todos nuestros compañeros maestros, que Campeche ya abrió los ojos. El maestro campechano ya no es el maestro sumiso de muchos años atrás. Queremos decirle al magisterio nacional que Campeche va a caminar junto a ellos, Campeche quiere agarrarlos de la mano y avanzar de manera conjunta. Sabemos que va a ser un camino muy difícil pero hay muchos maestros dignos y convencidos de que no hay otra forma de que el gobierno nos escuche, más que a través de la presión. Campeche ahora va formar parte de esta rebeldía nacional, porque si el gobierno no le da justicia a su pueblo, tampoco el maestro campechano le dará paz a ese gobierno”. Estas fueron las palabras del profesor de las sección cuatro, Gaspar Nah Miss, uno de los representantes del movimiento magisterial campechano.
Cuando los medios de comunicación dominantes en el país, a través de su campaña de omisión y manipulación de información, han empezado a hacer invisibles a los maestros mexicanos que luchan por una educación gratuita, democrática y crítica, paralelamente ha iniciado el fortalecimiento, la organización e integración de la lucha magisterial nacional que lleva más de tres meses de actividad y en donde han aparecido nuevos rostros. Uno de esos rostros es el del magisterio campechano.
En entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO, el maestro campechano Gaspar Nah Miss, comentó que la lucha en el estado de Campeche se encuentra en una etapa de oxigenación, pues por ser la primera vez que los maestros campechanos entran en esta dinámica de lucha, les ha costado trabajo asimilar las líneas y la ejecución de las acciones.
“Los maestros saben del daño y del veneno que representa la mal llamada reforma educativa, pero todavía no están acostumbrados a este ritmo de lucha, lo cual es comprensible pues la ideología del maestro campechano era siempre pasiva”.
En Campeche la indignación magisterial tuvo su nacimiento a principios del mes de septiembre, mes en el que se levantaron en su totalidad la mayoría de los municipios del estado, iniciando en Ciudad del Carmen, posteriormente Calkiní y de ahí se desprendió en efecto dominó hacia los demás municipios.
Acerca de sus experiencias, Nah Miss, comentó que para poder llegar a la capital, tuvo que pasar por momentos críticos. Uno de ellos fue la tarde del 11 de septiembre, cuando el gobierno del estado, encabezado por el priista Fernando Ortega Bernés, sin antes de haber dialogado, mandó a desalojar brutalmente a los maestros del Palacio de Gobierno, golpeando a maestras embarazadas, algunos padres de familia y a niños que iban acompañando a sus padres en la lucha, “ese día se pisoteó la dignidad del maestro campechano y es algo que quedó plasmado en nuestra mente”.
A ello hay que agregarle, expresó el maestro, el hostigamiento laboral por parte de la Secretaría de Educación de Campeche (SEDUC) y de las autoridades gubernamentales que estuvieron trabajando su maquinaria en contra del movimiento a través de la amenaza.
“Se utilizaron programas sociales, como la cancelación de las becas educativas para amenazar a los padres de familia. A los maestros los amenazaron con correrlos, que les iban a poner sus faltas, que si bloqueaban la carretera los iban a demandar federalmente; todo eso de una u otra forma minimizó la participación de los maestros”
A pesar de estos hechos, el profesor de Campeche recordó que antiguamente venía el sindicato, el gobierno o los directivos y decían: “te mueves acá y te sientas acá”, y el maestro se movía y se sentaba donde le indicaban. Sin embargo, ahora eso es diferente; hoy los maestros saben sus derechos y los defienden, con temor, pero los defienden. De acuerdo con el profesor, la experiencia les ha abierto los ojos, por lo que ya no es fácil engañarlos.
Por último, el integrante del Movimiento Base Magisterial Democrática Campeche, envió un mensaje a sus compañeros del sureste, “compañeros maestros de Campeche, quiero decirles que sigan levantando esa mirada hacia arriba, nunca hacia abajo, nunca hacia el piso, siempre hacia el cielo porque la única forma de saber que se puede alcanzar ese infinito es organizándonos”.
Actualmente, más de 7 mil 800 maestros campechanos, de 11 mil 100 totales en la entidad, han desconocido a su secretario general y a sus delegados estatales.









