La economía mexicana cerró 2025 con señales claras de crecimiento, impulsada por el consumo interno y el desempeño del sector externo. De acuerdo con el INEGI, la Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT) avanzó 2.4% en el cuarto trimestre, reflejando un comportamiento positivo en los principales componentes del gasto.
Este dinamismo contribuyó a que el Producto Interno Bruto (PIB) registrara un crecimiento de 0.9% trimestral, en un entorno internacional marcado por desafíos comerciales.
Consumo y exportaciones sostienen el crecimiento
El reporte muestra que el gasto de los hogares se mantuvo como uno de los motores principales, con un incremento de 1.0% respecto al trimestre previo, mientras que el consumo del gobierno avanzó 0.8%.
Por su parte, las exportaciones de bienes y servicios crecieron 1.1%, destacando en un contexto global complejo, particularmente por las políticas arancelarias implementadas por Estados Unidos.
La inversión en capital fijo, vinculada a la compra de maquinaria, equipo y construcción, también registró un avance de 0.7%, reflejando actividad en el sector productivo.
Importaciones aumentan y acompañan la actividad económica
En paralelo, las importaciones de bienes y servicios crecieron 5.1% trimestral, lo que también indica un mayor movimiento en la actividad económica y en la demanda interna.
Este comportamiento se da en un entorno donde la economía muestra mayor circulación de bienes, servicios y consumo, tanto a nivel interno como en su relación con el exterior.
Comparación anual: avance de 4.3% en la actividad económica
En su comparación anual, la oferta y demanda global aumentó 4.3%, impulsada principalmente por el consumo privado y el desempeño de las exportaciones.
El gasto de los hogares creció 4.0% frente al mismo periodo previo, mientras que las exportaciones avanzaron 1.7% en términos anuales.
El consumo de gobierno también mostró crecimiento, con un alza de 1.4%, consolidando su aporte al dinamismo económico.
Inversión presenta ajuste anual, pero mantiene actividad trimestral
Aunque en el corto plazo la inversión mostró crecimiento, en su comparación anual la inversión fija bruta registró una caída de 3.9%, reflejando ajustes en el gasto empresarial frente al mismo periodo del año anterior.
A pesar de ello, los datos generales del trimestre muestran una economía con impulso en consumo y comercio exterior, con indicadores clave en terreno positivo.
El balance del INEGI confirma un cierre de año con crecimiento sostenido, respaldado por el dinamismo del mercado interno y el desempeño de las exportaciones.


