ONU alerta que calentamiento global superará los 1,5 ºC ¿son suficiente los planes de acción mexicanos?

Si las políticas ambientales vigentes y los niveles de emisiones permanecen iguales, el mundo registrará un calentamiento superior a 1.5 ° C durante los próximos años, lo que provocará que los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, sequías, incendios forestales, fuertes precipitaciones e inundaciones ocurran con mayor frecuencia y sean más peligrosos, de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Si bien las Naciones Unidas señalan que todavía es posible reducir las temperaturas y regresar por debajo de ese umbral, también insisten en que la acción debe acelerarse de inmediato. Asimismo, recuerda que los países con mayor responsabilidad histórica en el cambio climático deben actuar con mayor rapidez y ambición.

«Cada fracción de grado costará vidas, destruirá medios de subsistencia, profundizará la desigualdad y acercará a los ecosistemas a daños irreversibles», declaró el Secretario General de la ONU, António Guterres y continuó: «La humanidad está sobrepasando el límite para evitar una catástrofe climática».

Este pronóstico coincide con las advertencias de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), máxima autoridad científica en cuestiones de clima, la cual confirmó que el fenómeno de El Niño se intensificará aún más hasta ser muy fuerte y que persistirá al menos hasta febrero de 2027, alterando las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo.

Gráfico: ONU Cambio Climático

México es sumamente vulnerable ante el cambio climático

Al hablar de la cercanía mundial al punto de no retorno, cabe señalar que en Centroamérica y el sur de México, la alteración de las lluvias ya ha provocado previamente fuertes sequías y escasez de agua, lo que ha sido catastrófico para los cultivos, principalmente de maíz.

Asimismo, el coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la Uiversidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Francisco Estrada Porrúa, advertía ya en 2022 que “nuestro país se calienta más rápido que el promedio global».

Desde aquel entonces, el especialista alertó que bajo un escenario de inacción, los retos del cambio climático para México serían enormes, debido a su vulnerabilidad climática.

“Los costos acumulados durante este siglo serían comparables a perder entre el 50 por ciento y hasta más de cuatro o cinco veces el producto interno bruto actual”.

Tanto el especialista como la ONU sugieren que aumentos mayores a cuatro grados en la temperatura anual podrían alcanzarse durante la década de 2070 en algunas partes, mientras que los ecosistemas difícilmente podrían adaptarse a este cambio.

Uno de los sectores más afectados sería la agricultura, pues se prevén reducciones en rendimientos de cinco a 20 por ciento en las próximas dos décadas, y de hasta 80 por ciento a finales del siglo para algunos cultivos y entidades. Es decir, se vulnera directamente la seguridad alimentaria. En tanto, de acuerdo a Estrada Porrúa, Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí tendrán los mayores niveles de riesgo por inundación fluvial, así como estados del centro del país.

Fotografías de El Bosque, Tabasco; primer comunidad desplazada climática reconocida oficialmente en México

Si bien estas son proyecciones, el calentamiento global ya ha dejado rastro de sus efectos en el país. Tal es el caso de la comunidad pesquera de El Bosque, Tabasco, primer caso reconocido oficialmente en México como desplazamiento climático.

Entre el cumplimiento de las metas climáticas y la ambición de los Data Centers

Como parte de sus compromisos internacionales, México pactó en su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 22 por ciento en 2030 en comparación con un escenario de negocios habituales.

Aunque el país se encuentra en un proceso de ajuste y aceleración de sus metas climáticas a través del Portal Oficial de Cambio Climático, todavía existen retos importantes para asegurar el cumplimiento total de dicho compromiso.

En el país, la quema de combustibles fósiles -carbón, gas petróleo- destinados a generar electricidad y transporte es la principal fuente de emisiones, al representar 70 por ciento del total. A este le sigue el sector agropecuario, que contribuye con cerca del 15 por ciento; aquí destaca el uso de fertilizantes químicos y la ganadería. Finalmente, la industria manufacturera y el manejo de residuos completan las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero.

Entre las principales acciones orientadas a reducir las emisiones nacionales en encuentra la modernización y transformación de centrales termoeléctricas para operar con gas natural, buscando reducir emisiones en el sector eléctrico. Asimismo, destaca el impulso al programa Sembrando Vida, estrategia enfocada en la recuperación de la cobertura forestal y la biodiversidad.

Sin embargo, también existen potenciales amenazas, como la búsqueda de ciertos sectores empresariales de que México se convierta en receptor de Data Centerscentros de datos-, pese a que estos espacios aumentan la vulnerabilidad climática local y global debido a su demanda de energía, su producción extrema de calor y su consumo masivo de agua. 

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