(15 de enero, 2016).- Guillermo Anaya, exdiputado y exsenador del PAN, ha acusado de cómplice e inepto al gobierno mexicano luego de la detención de Humberto Moreira en España. Ello porque el desvío de 36 mil millones de pesos del que fue autor durante su gubernatura en Coahuila, mismo que calificó como “el robo más grande de la historia”, no ha sido castigado en México, lugar de la comisión del delito.
Sin embargo, dijo, “el gobierno federal tiene hoy una oportunidad para demostrar que la justicia en nuestro país no es selectiva, que aun cuando Humberto Moreira haya sido gobernador de Coahuila y presidente nacional del PRI, no escape del peso de la Ley”.
Y es que mientras que en Estados Unidos se progresa en las investigaciones, las autoridades estatales y federales de nuestro país, siguen cómodamente esperando que en otro lado hagan su trabajo. “España detiene a Moreira por una petición de Estados Unidos y las denuncias en México viven el sueño de los justos”, dijo.
“Lo que queremos es recordar al Gobierno mexicano, tanto de Coahuila como al federal, es que esos recursos que se robó Humberto Moreira no le pertenecen ni a los Estados Unidos ni a los españoles que los detuvieron, son de los coahuilenses, y lo que pedimos es que regresen ese dinero para pagar la megadeuda que tiene a Coahuila sumido en la peor crisis económica de su historia”, dijo en entrevista de difundida por Reforma.
Apuntó: “que venga Moreira y responda y se diga ‘misión cumplida’ cuando haya venido a México y pague por el robo más grande en la historia”, el que endeudó hasta el cuello a los coahuilenses.
Aseveró también que Moreira tuvo que ser detenido en México desde hace años, incluso hace poco estuvo en Cuernavaca, donde bautizó a su hijo (evento donde asistieron diversos funcionarios públicos).
Además, culpó la complicidad de Murillo Karam, exprocurador general pues “guardó silencio siempre que desde el Congreso se pedían informes de cómo iban las indagatorias contra Moreira”. Esta detención ha evidenciado la impunidad prevaleciente en México, más aún, la complicidad del gobierno federal y estatal en el robo descarado y endeudamiento del pueblo.


