(18 de junio, 2014).- El Banco de México dio a conocer que el 37 por ciento de los bonos que ofrece el gobierno, que son parte de la deuda y que suman 148 mil millones de dólares o sea casi un tanto igual al de las reservas internacionales que han reportado como “récord”, están en manos de extranjeros por lo que se pueden vivir problemas en la economía nacional superiores a los presentes si se diera unas abrupta salida de capitales. La posición de México sería aún más vulnerable si se presenta una situación de turbulencia internacional. El bajar las tasas de interés, según los economistas, puede representar el pretexto para que se dé un fenómeno de retirada de capitales.
Para apuntalar los riesgos señalan que en Corea del Sur, la proporción de bonos en manos extranjeras es del 10 por ciento; en Brasil del 13; en Tailandia, 14; Malasia, 30; República Checa, 33; Indonesia, también 33 por ciento; Polonia 26 y nuestro país 37. Según los especialistas en los bancos, “no fue coincidencia que la baja de tasa del Banxico, ocurra justo después de que el Banco Central Europeo adoptó una política monetaria inusual, lo cual podría implicar una reactivación de los flujos hacia mercado emergentes como México y podría generar una apreciación adicional al tipo de cambio, un fortalecimiento en el valor del peso, que eventualmente pudiera ser un factor negativo para el desempeño de nuestras exportaciones y quizá esa era una de las preocupaciones que tenía el Banco de México para tomar esta decisión de política monetaria”.
Resumen: el tener tasas de interés más bajas puede desalentar el ingreso de capitales hacia nuestro país o por lo menos reducir el ritmo que venía observando y la señal enviada con la reducción de tasas en esta forma es negativa y prematura y se advierte con ello que se presiente una actividad económica más débil a lo que todo el mundo está considerando.
Si eso sucede con los capitales extranjeros, a lo interno, con los salarios la situación está aún peor, porque no hay presentimientos sino realidades y muy crudas a partir de la autorización de la Suprema Corte para que pueda ser embargado hasta el 30 por ciento del salario por deudas. Para que saque usted bien sus cuentas, de lo que percibe primero se descuenta un salario mínimo, es decir para que tenga efectivo para tomar el camión y se compre un chicle; del resto es que se descuenta el 30 por ciento. Y si con anterioridad y como lo fueron aprobando estos tremendos ministros el embargo solo era aplicable a deudas mercantiles o pensiones alimenticias ahora abarcan también incumplimientos en el pago de la renta y créditos bancarios.Los de afuera joden… los de dentro, también.


