(18 de diciembre, 2014).- Por su responsabilidad en un atentado de hace 12 años donde perdieron la vida más de 100 personas, la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han pedido perdón este jueves a la nación.
Lo anterior ocurrió entre el pasado 1 y 2 de mayo de 2002 cuando guerrilleros de las FARC combatieron contra una unidad paramilitar. En ese momento se encontraban 200 civiles resguardados en el templo católico de Bojayá, en el departamento de Chocó; en medio de la confrontación, los rebeldes lanzaron un cilindro de gas que impactó contra la edificación causando la muerte de 119 personas y 114 heridas.
“Ciertamente hubo un resultado nunca buscado ni querido. Declararlo hoy no repara lo irreparable, no devuelve a ninguna de las personas que perecieron ni borra el sufrimiento generado a tantas familias, sufrimiento del cual somos conscientes y por el que ojalá seamos perdonados”, apuntó el comandante guerrillero Pablo Catatumbo.
Agregó que por la masacre “lloraron los habitantes de Bojayá y lloramos también nosotros, debemos decirlo sin ofensa alguna, con transparencia y honradez, pues en dicho suceso fatídico murieron inocentes, hombres, mujeres, ancianos y niños, también entre ellos amigos y familiares de los propios insurgentes, quienes tuvieron que vivir ese horror en toda su complejidad y obscuridad”.
Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos celebró el perdón porque precisó que “es lo que esperamos de las FARC y eso es lo que esperamos del proceso: que todo ese dolor que ha generado esta guerra de más de 50 años podamos dejarlo atrás, que esa fábrica de víctimas la cerremos definitivamente”.


