“La Secretaría de Gobernación debería tener una postura más firme frente al encuentro que sostuvo el Obispo Salvador Rangel con narcos para evitar violencia en Guerrero durante el proceso electoral”, consideró el senador panista Héctor Flores.
Flores señaló que, no se puede opinar sobre la veracidad o no de lo dicho por el prelado, pero en cambio se dijo preocupado “por la reacción que tuvo el titular de la Segob, Alfonso Navarrete”.
“Me parece preocupante que la Secretaría de Gobernación, en concreto el Secretario de Gobernación, tenga una declaración ambivalente o ambigua”, dijo. “Es inaceptable que la Secretaría de Gobernación no tenga un discurso enfático sobre el tema”.
Lo anterior después que el Obispo reveló que dialogó con narcos, Navarrete comentó que “deberían saber el cuál fue el contexto en el cual ocurrieron las declaraciones”.
“Lo que es un hecho es que el Gobierno mexicano no negocia la aplicación de la ley, no es un tema dubitativo: las leyes se acatan y se cumplen”, agregó después el funcionario.
Por su parte, Miguel Romo, vicecoordinador del grupo parlamentario del PRI, consideró que “si la reunión fue para fines lícitos no habría mayor problema, aunque el religioso haya dicho públicamente que el encuentro fue con un narcotraficante”.
“No sé qué elementos pudo haber tenido el obispo para determinar su grado de responsabilidad, hay responsables hasta que haya una sentencia”, consideró el priista.
“Él, en su calidad de sacerdote o pastor, creo que se puede reunir con cualquier persona si es lícita la reunión, y no es, justamente, para establecer cosas diferentes a las que se expresaron (públicamente)”.


