En un momento que ha sido calificado como trascendental para la política ambiental del país, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Alicia Bárcena, presentó la actualización integral de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Esta propuesta busca sustituir un marco normativo que databa de 1988 por un modelo ecológico y ambiental humanista, centrado en los derechos de las personas, las comunidades y la naturaleza.
Durante la presentación en la conferencia matutina, la funcionaria enfatizó que la agenda ambiental dejó de ser un asunto secundario o exclusivo de especialistas para consolidarse como la base del bienestar y la prosperidad social en México.
La Secretaria señaló que durante casi cuatro décadas se ejerció un modelo económico focalizado en la rentabilidad inmediata que ignoraba la protección del patrimonio natural y las necesidades comunitarias, dinámica que esta reforma busca transformar de manera radical.
«Venimos a hablar de la vida y del futuro de México. Es una nueva relación entre el desarrollo, el bienestar, la prosperidad y la naturaleza, fundada en la justicia ambiental», afirmó Bárcena.
Protección de la biodiversidad y nuevo ordenamiento territorial
La necesidad de esta reforma responde a tres razones principales explicadas por la Secretaria. En primer lugar, la ley vigente desde 1988 resultaba obsoleta frente a los desafíos globales actuales, como el acelerado cambio climático, la severa pérdida de biodiversidad y la creciente contaminación costera y marina.
En segundo lugar, la actualización dota al Estado de herramientas novedosas como el Programa de Restauración Ecológica, esquemas de economía circular e integración de innovación tecnológica con los saberes ancestrales de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
En tercer lugar, la norma fortalece los derechos de la ciudadanía al dar cumplimiento al artículo cuarto constitucional sobre el derecho a un medio ambiente sano para la niñez, garantizando además el acceso libre a la información pública ambiental y la justicia preventiva.
Uno de los ejes más sensibles expuestos en la presentación es el compromiso explícito de salvaguardar especies emblemáticas del país, entre las que destacan el lobo mexicano, el cóndor de California, la ballena azul y los delfines. Este esfuerzo se coordinará directamente con la próxima Ley de Bienestar Animal, la cual, de acuerdo a Bárcena, se continúa trabajando y «será una sorpresa».
Principios rectores y un modelo propositivo de inversión
Asimismo, Bárcena hizo un llamado prioritario a hacer la paz con las fuentes hídricas del país, erradicando el uso de ríos, barrancas y playas como depósitos de basura. En materia de gestión territorial, la nueva norma introduce criterios estrictos para regular desarrollos inmobiliarios desmedidos y coordinar con la ciudadanía el saneamiento integral de las cuencas hidrográficas.
La legislación se fundamenta en diez principios clave entre los cuales se asume la naturaleza como la infraestructura básica del país, la justicia ambiental para comunidades vulnerables y la primacía de la prevención sobre la sanción.
De igual forma, introduce conceptos inexistentes en el texto de 1988 como restauración, reparación y remediación ecológica, al tiempo que incorpora un capítulo específico destinado a la protección de los defensores ambientales y la transición hacia una economía que reaproveche los residuos.
Finalmente, la Secretaria aclaró que la LGEEPA no persigue un fin exclusivamente punitivo, sino propositivo. Para lograrlo, exigirá la realización de una Evaluación Estratégica Ambiental previa a los grandes proyectos de infraestructura, evitando la revisión fragmentada de impactos regulatorios.
Con esta acción, el Gobierno busca cumplir con el mandato de articular el desarrollo del pueblo con el cuidado innegociable de los recursos naturales del país.









