En medio del aumento de actos hostiles en Medio Oriente, Irán habría movilizado a más de un millón de combatientes ante la posibilidad de un enfrentamiento terrestre con Estados Unidos, según reportes difundidos por medios locales.
De acuerdo con información atribuida a fuentes militares, el despliegue forma parte de una estrategia preventiva ante escenarios que contemplan una eventual incursión extranjera, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre ambos países.
El reporte también señala que en los últimos días se ha registrado un incremento en el número de voluntarios que buscan integrarse a fuerzas como la Basij, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el ejército iraní, lo que refleja un ambiente de movilización generalizada.

Mandos militares advirtieron que, en caso de una operación terrestre por parte de Washington, la respuesta sería inmediata y de gran escala, con el objetivo de frenar cualquier intento de incursión en territorio iraní.
Asimismo, se mencionó que uno de los puntos estratégicos en disputa sería el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global, cuya apertura o bloqueo podría influir directamente en el desarrollo del conflicto.
La situación se mantiene bajo vigilancia internacional, mientras crecen las alertas sobre un posible escalamiento que podría tener repercusiones más amplias en la región.


