Redacción / @Revolución3_0
Fotos e información: Ciudadanos en Red
(18 de enero, 2014).- Las islas creadas cientos de años atrás a mitad de los canales de Xochimilco, denominadas chinampas, son sede de varios cultivos pero algunas se encuentran en el abandono. Sin embargo, entre los canales ya existen 4 mil 700 metros que fueron rescatados tres años atrás para convertirse en la fuente de productos orgánicos en restaurantes como Meteoro, Rosetta y Sudd 777.
Cebollas, coles, e incluso hierbas japonesas pueden encontrarse en esta chinampa que Yolcan ha rehabilitado, espacio ubicado a 20 minutos del embarcadero de Cuemanco.
Se trata no sólo de un proyecto de agricultura sustentable, sino de rescate de aquellas chinampas que fueron creadas a través de montículos de tierra sobre una base parecida a una balsa y que sirvieron para expandir el territorio sobre el agua desde el siglo XVI. Este es un proyecto que 10 personas, encabezadas por Lucio Usobiaga y Antonio Murad, han impulsado en la zona lacustre.
A pesar de ser considerado Patrimonio Mundial de la Humanidad, y recientemente Patrimonio Intangible de la Humanidad, la zona chinampera de Xochimilco se ha visto abandonada por la corrupción en el uso de recursos, los casi inexistentes recursos a los agricultores locales y la indiferencia de sus gobernantes, actualmente encabezados por Miguel Ángel Cámara, jefe delegacional de la demarcación.
La empresa Yolcan cultiva productos orgánicos de manera sustentable, como los almácigos y la técnica del chapín, es decir, la extracción del lodo de los canales para después ser cuadriculado y con un hoyo hecho con el dedo, se procede a insertar las semillas. Al hallarse las parcelas cerca de los canales, se ha implementado en algunas de ellas un sistema de riego por gota que permite que las verduras crezcan con mayor velocidad.
Todos los productos sembrados por Yolcan están libres de agroquímicos, ya que en lugar de éste se utiliza un tipo de abono japonés “bochasi”, mientras para el control de plagas recurren al “caldo”, compuesto por ceniza y el bacilo thuringiensis que sólo afecta a los gusanos.
Cerca del 80 por ciento de las chinampas se encuentran abandonadas, y del 20 por ciento utilizadas, una gran cantidad son espacios deportivos, de recreación, o funcionan como sede de eventos sociales -o en el mejor de los casos-, para pastoreo. La agricultura ha sido reducida a un 3 por ciento.
El fondo del proyecto si bien busca la rehabilitación de chinampas para el cultivo, también incluye el comercio justo con agricultores y apoya la economía local, es decir, busca que este proyecto abarque todo el proceso de producción desde el cultivo hasta el consumo. Yolcan pretende la creación de una sociedad de producción rural que pueda ir desde talleres de agricultura orgánica hasta la comercialización total de sus productos.
“Cuando hicimos la primera chinampa, fue demostrativa, queríamos que se diera un contacto positivo, que los otros productores vieran que es rentable cultivar sin agroquímicos”, declaró Lucio para el diario Milenio, mismo que aseguró que con sus métodos tradicionales y ecológicos se logra cosechar el 90 por ciento de lo cultivado.
Yolcan busca establecer una red de consumo local que permita la entrega semanal de productos de temporada a cualquier consumidor. Esta estrategia se basa en el Sistema de Agricultura Apoyado en la Comunidad utilizado en Europa y Estados Unidos, un compromiso entre productor y consumidor.
Xochimilco, al igual que Tlahuác y Milpa Alta tienen programas activos de apoyo para sus productores otorgados por la Autoridad de la Zona Patrimonio Mundial Natural y Cultural de la Humanidad así como de la Comisión de Recursos Naturales.







